El gobierno ha decidido notificar a Bruselas que, a cierre de 2026, España cumplió con la regla de gasto europea según el informe de progreso anual que sustituye al Plan fiscal estructural. La comunicación, que debe remitirse antes de que concluya el 30 de abril, se produce en un contexto de elevada incertidumbre provocada por la guerra en Oriente Medio, razón por la cual el Ejecutivo ha preferido no actualizar por ahora el cuadro completo de previsiones macroeconómicas.
Balance macro y fiscal: logros y cifras clave
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, subrayó que la recuperación económica y la política presupuestaria permitieron mejorar indicadores estructurales.
El PIB oficial se mantiene en un crecimiento del 2,2% para el año en curso, aunque el Ejecutivo admite un riesgo de caída de entre 0,1 y 0,8 puntos porcentuales por el conflicto. Además, el ajuste del deflactor del PIB ha llevado a revisar la proyección de inflación del 2,1% hasta el 3,1%, según las últimas cuentas disponibles.
Empleo, deuda y déficit: recorrido reciente
El ministro destacó que la creación de empleo ha sido uno de los pilares de la recuperación: España aumentó el ritmo de contratación por encima de la media del euro y concentró una parte significativa del empleo neto comunitario. Se ha alcanzado un ritmo anual de creación de alrededor de 532.000 empleos, con 22,5 millones de ocupados, de los que 19 millones son asalariados y 16,5 millones cuentan con contrato fijo. En términos fiscales, el déficit se ha reducido desde el -10,3% de 2026 hasta el 2% en el cierre de 2026 (ajustado por gastos puntuales), con un objetivo del 1,6% para 2026. Paralelamente, la deuda pública descendió del 119,3% al 101,4% del PIB en 2026, con la ambición de situarse por debajo del 100% durante el ejercicio.
Aspectos energéticos y competitividad
En el capítulo energético, el Gobierno resaltó que la evolución de los precios mayoristas de la electricidad en España ha sido relativamente favorable en comparación con el resto de Europa, situándose entre los países con menor incremento y alineada con naciones como Finlandia y Suecia. El actual mix energético, con una fuerte presencia de renovables, aporta soberanía energética y mejora la competitividad del país, factores que, según el Ejecutivo, reforzaron la atracción de inversión mostrada en el foro Invest in Spain Summit.
Impacto del conflicto en Oriente Medio y escenarios posibles
El Gobierno ha explicado que la principal incógnita es la duración e intensidad del conflicto, lo que obliga a valorar múltiples escenarios antes de fijar cifras definitivas. La volatilidad en el precio del crudo, y en particular las amplias bandas observadas en los futuros del brent, complican la estimación de costes energéticos y presiones inflacionistas. Por eso, en lugar de un escenario central único, el Ejecutivo trabaja con varias hipótesis que sitúan el impacto sobre el crecimiento entre una y ocho décimas, y aplaza la actualización del cuadro macro hasta disponer de mayor certidumbre.
Medidas y respuesta fiscal
Ante la tensión de precios, el Gobierno recuerda que ha activado medidas contra el encarecimiento energético, como la reducción del IVA de los carburantes, con el objetivo de amortiguar el choque sobre hogares y empresas. Además, el ministro de Hacienda, Arcadi España, preparado para su primera comparecencia pública tras asumir la cartera, presentará iniciativas fiscales vinculadas a la recuperación de zonas afectadas por daños concretos, reforzando el diagnóstico de que la política económica busca combinar estabilidad fiscal y protección ante shocks externos.
Consecuencias para los presupuestos y siguientes pasos
La decisión de no publicar de inmediato un nuevo cuadro macro tiene implicaciones prácticas: dificulta la elaboración de un proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el ejercicio en curso, dado que en junio comienza de forma efectiva la preparación de las cuentas de 2027 para cumplir con la obligación constitucional de presentarlas antes de que concluya septiembre. El Ejecutivo mantiene prorrogadas las cuentas de 2026 por tercer año consecutivo y asegura que actualizará las previsiones en las próximas semanas cuando la situación internacional permita mayor precisión.
Resumen
En definitiva, el gobierno comunica a Bruselas el cumplimiento de las reglas fiscales en 2026 gracias a una trayectoria de consolidación, reducción del déficit y descenso de la deuda, pero advierte de riesgos significativos por la guerra en Oriente Medio que han obligado a posponer la revisión completa de las cifras macroeconómicas hasta obtener más certidumbre.