El año 2026 fue testigo de acontecimientos turbulentos en el ámbito financiero, marcados por tensiones comerciales y una notable volatilidad en los mercados. Sin embargo, tras el caos inicial, se vislumbró un periodo de adaptación que brindó lecciones valiosas para los inversores.
A medida que nos adentramos en el 2026, es fundamental reflexionar sobre estos aprendizajes y aplicarlos para tomar decisiones más informadas.
La experiencia del pasado nos enseña que la inversión requiere un enfoque a largo plazo y la capacidad de resistir las fluctuaciones del mercado.
A continuación, se presentan algunas de las lecciones más relevantes que nos deja el 2026.
1. La normalidad de las caídas en los mercados
Es común que durante un año, incluso aquellos que cierran con resultados positivos, se produzcan caídas significativas.
La volatilidad no debe considerarse un defecto del sistema, sino el costo que se asume para obtener rendimientos en el mercado de acciones. Históricamente, el S&P 500 ha sufrido descensos intranuales considerables, alcanzando un promedio de caída del 14%, aunque muchas veces estos años terminan en cifras positivas.
Por ejemplo, el año 2026 mostró una caída abrupta del 15% en abril, pero al final del periodo, las acciones lograron un crecimiento del 16%. Esto resalta la importancia de mantener la calma ante la volatilidad y centrarse en los objetivos a largo plazo.
2. El poder del mercado frente a decisiones políticas
Un aspecto crucial que se aprendió en 2026 es que no importa cuán fuerte sea un líder político, el mercado siempre tendrá la última palabra. Tras el anuncio de nuevos aranceles, el mercado experimentó una gran tensión, que llevó a una pausa temporal de las medidas. Este episodio demostró que cuando el mercado de valores, los bonos y el dólar reaccionan negativamente, es una señal clara de que el mercado está imponiendo condiciones.
Una lección importante para los inversores es que tratar de anticipar el momento exacto de los cambios en el mercado es un ejercicio arriesgado. Muchas veces, los días más rentables ocurren justo después de los peores, lo que significa que salir del mercado por miedo puede resultar en perder oportunidades de ganancias.
3. La relevancia del riesgo cambiario
En el 2026, el riesgo de divisas se hizo evidente, especialmente para aquellos inversores que operan en euros. A pesar de tener un enfoque global, gran parte de la renta variable desarrollada está vinculada a Estados Unidos, lo que implica una exposición indirecta al dólar. Para los inversores cuyo activo base es el euro, el impacto del tipo de cambio puede ser significativo.
Un ejemplo claro es el MSCI ACWI, donde Estados Unidos representa aproximadamente el 65% del índice. En el 2026, el dólar se depreció un 15% frente al euro, lo que significa que, aunque las acciones en dólares tuvieron un rendimiento positivo, el retorno en euros fue considerablemente menor. Esto subraya la necesidad de entender que la diversificación global no elimina el riesgo divisa y que, en el caso de los bonos, la cobertura es esencial.
Construyendo una cartera diversificada
Al crear una cartera de inversión, es crucial tener en cuenta estos factores. En inbestMe, consideramos importante cubrir el riesgo cambiario al 100% en bonos y mantener una cobertura gradual en acciones, dependiendo del perfil de riesgo. La lógica detrás de esto es que con plazos más largos, el riesgo cambiario tiende a perder relevancia, mientras que en periodos cortos, como el 2026, su impacto puede ser significativo.
4. La psicología de la inversión: evitar el sesgo de inmediatez
Finalmente, otra lección del 2026 es evitar el sesgo de lo inmediato. La tendencia a sobrevalorar los eventos recientes puede nublar nuestro juicio. Aunque el oro brilló con fuerza este año, en el pasado ha habido años de bajo rendimiento. Igualmente, el Bitcoin, que fue el activo estrella el año anterior, terminó el 2026 con ligeras pérdidas tras alcanzar máximos históricos.
La experiencia del pasado nos enseña que la inversión requiere un enfoque a largo plazo y la capacidad de resistir las fluctuaciones del mercado. A continuación, se presentan algunas de las lecciones más relevantes que nos deja el 2026.0
La experiencia del pasado nos enseña que la inversión requiere un enfoque a largo plazo y la capacidad de resistir las fluctuaciones del mercado. A continuación, se presentan algunas de las lecciones más relevantes que nos deja el 2026.1