En medio de una fuerte volatilidad en los mercados energéticos, un fondo cotizado administrado por Kesem experimentó un desenlace poco común: su valor neto de activos (NAV) se volvió negativo tras una subida abrupta del petróleo. El vehículo en cuestión buscaba ofrecer un rendimiento inverso y apalancado del precio del crudo Brent, por lo que las oscilaciones del mercado impactaron de forma amplificada en su estructura.
El fondo, que gestionaba menos de un millón de shekels (unos 320.000 dólares), dejó de cotizar luego de que los responsables presentaran solicitudes inmediatas a la Bolsa de Tel Aviv y a la Autoridad de Valores de Israel para cancelar operaciones del día.
Este episodio pone en evidencia cómo productos financieros con apalancamiento y exposición inversa pueden generar resultados extremos en escenarios de tensión geopolítica.
Qué buscaba replicar el fondo y cómo funcionaba
El ETF denominado «Kesem ETF Leveraged Short Bloomberg Brent Crude Futures x2 Monthly» estaba diseñado para entregar aproximadamente el -200% de la variación diaria del índice que sigue el precio del Brent.
En términos sencillos, la estrategia abría posiciones cortas sobre contratos de futuros del crudo y utilizaba apalancamiento 2x para amplificar resultados. La operativa incluía la renovación mensual de contratos para mantener exposición, mecanismo conocido como rolling, y liquidaciones diarias por mark-to-market, con registro cotidiano de ganancias y pérdidas.
Qué desencadenó la pérdida y por qué el NAV pasó a negativo
El origen inmediato fue un salto brusco en los precios del petróleo tras episodios bélicos y ataques que afectaron instalaciones en Irán y derivaron en el cierre temporal del Estrecho de Ormuz, una ruta vital para el transporte de crudo. El barril de Brent escaló desde niveles cercanos a 83 dólares hasta alrededor de 104 dólares, con jornadas en que la suba llegó al 11% y un alza acumulada cercana al 38% en el año. Ese movimiento fue particularmente lesivo para quienes mantenían posiciones cortas apalancadas.
El umbral matemático y la dinámica de pérdidas
Cuando el índice del petróleo superó los 1.912 puntos, la estructura de apalancamiento del fondo ocasionó que su valor neto de activos quedara en números negativos según los cálculos intradiarios. A diferencia de una inversión directa en acciones, donde la pérdida máxima suele limitarse al capital aportado, una posición corta con apalancamiento puede generar obligaciones superiores al activo disponible, sobre todo si el mercado se mueve con rapidez y amplitud.
Medidas y decisiones del administrador
Ante la posibilidad de que la volatilidad dejara el fondo en terreno negativo al cierre de la sesión, la gestora solicitó la suspensión de la cotización y la anulación de las creaciones y operaciones realizadas durante la jornada. La firma responsable, Kesem Mutual Funds —parte del grupo Phoenix— argumentó que la extrema volatilidad del mercado petrolero, alimentada por la escalada geopolítica, podía generar un resultado negativo incluso si el precio del crudo se moderaba más adelante.
Contexto corporativo y lecciones para inversores
Kesem, dirigida por Avner Haddad, es una de las mayores gestoras de fondos mutuos en Israel, con cerca de 122.000 millones de shekels en activos bajo gestión hasta finales de enero, entre fondos activos, ETF y fondos del mercado monetario. Además del ETF inverso apalancado, la gestora administra otros vehículos ligados al petróleo: un ETF sin cobertura que subió alrededor de 39% en el año y otro con cobertura de divisas que avanzó cerca de 44%.
El caso sirve como recordatorio de los riesgos inherentes a productos que prometen retornos multiplicados mediante apalancamiento y estrategias inversas. Para inversores y asesores, la experiencia subraya la importancia de comprender el funcionamiento de futuros, los mecanismos de mark-to-market, los efectos del rolling mensual y el impacto que eventos geopolíticos pueden tener en posiciones altamente apalancadas.