El euríbor cerró febrero cercano al 2,22%, marcando un segundo mes consecutivo de caída moderada. Aunque a simple vista una bajada del índice suele traducirse en alivio para los hipotecados, la realidad es más matizada: el impacto depende del tipo de revisión contractual y de la estrategia comercial de las entidades financieras.
En este contexto, resulta clave entender tanto la dinámica del índice como las decisiones del Banco Central Europeo y la respuesta de los bancos ante la evolución de los costes de financiación. A continuación se explica qué factores han llevado a este movimiento y cómo se repercute en cuotas y ofertas hipotecarias.
Por qué ha bajado el euríbor
El descenso observado responde a dos fuerzas principales. La primera es una corrección tras un repunte a finales de 2026: los mercados reaccionaron a la estabilización de los tipos del BCE, lo que elevó de forma temporal el índice.
La segunda es la propia política monetaria del banco central, que ha decidido mantener los tipos sin cambios al valorar la resistencia de la economía de la eurozona, apoyada en cifras favorables de empleo y actividad privada.
Esta combinación ha reducido la presión alcista sobre el euríbor, llevando el valor medio de febrero al 2,21% (o 2,221% según algunas series). Los analistas interpretan la caída como una normalización tras la volatilidad del trimestre anterior y estiman que el índice podría estabilizarse alrededor del 2,2%-2,3% durante lo que resta del año.
Impacto directo en las hipotecas
La traducción del movimiento del índice a la cuota mensual no es uniforme. Depende, principalmente, del periodo de revisión definido en el contrato—anual o semestral—y del diferencial aplicado por la entidad. Por eso, dos titulares con el mismo saldo pueden experimentar efectos opuestos.
Beneficio para revisiones anuales
Quienes tengan una hipoteca a tipo variable revisada anualmente y con el último registro como referencia verán un abaratamiento de sus cuotas. Un ejemplo representativo: una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con euríbor + 1% vería su mensualidad aproximada rebajada desde 743 a 728 euros si la revisión anual toma el valor de febrero, lo que supone cerca de 180 euros menos al año.
Efecto contrario en revisiones semestrales
No ocurre lo mismo con las revisiones semestrales: para estos contratos el índice de febrero es superior al registrado hace seis meses (por ejemplo, agosto de 2026), de modo que las cuotas pueden aumentar ligeramente. En el ejemplo anterior, la mensualidad subiría de 720 a 728 euros, aproximadamente, lo que se traduce en un incremento de unos 50 euros por semestre.
Reacción de la banca y el mercado de hipotecas fijas
Paralelamente a la ligera corrección del euríbor, las entidades han empezado a endurecer condiciones en las hipotecas a tipo fijo. Tras una fase en 2026 de intensa competencia y tipos extremadamente bajos que algunos directivos calificaron de poco sostenibles, varios bancos han elevado las condiciones de sus ofertas fijas.
Las razones son dos: por un lado, la menor necesidad de captación de cliente tras el aumento de firma del año anterior; por otro, el encarecimiento del coste de los instrumentos de cobertura (como el IRS) en plazos largos, que ha presionado al alza el precio de las hipotecas a tipo fijo. Esta combinación ha llevado a entidades como algunas mencionadas por comparadores a subir márgenes en productos fijos durante los primeros meses del año.
Estrategia de riesgo y previsiones
Los bancos muestran ahora una gestión del riesgo más cautelosa: abaratan en algunos casos productos variables y suben las fijas para protegerse frente a escenarios de tipos cambiantes. Las previsiones de analistas señalan que, si el BCE mantiene los tipos estables, el euríbor permanecerá en una horquilla reducida, lo que induciría a la banca a ajustar con prudencia sus condiciones comerciales.
Qué deben tener en cuenta los titulares
Si tienes una hipoteca, revisa la periodicidad de revisión y el diferencial pactado. Para quienes piensen en contratar ahora, la decisión entre tipo fijo y variable exige valorar: la estabilidad de cuotas frente al coste inmediato de una fija, y la posibilidad de correcciones moderadas en la variable si tu revisión es anual. En cualquier caso, comparar ofertas y simular escenarios es imprescindible.
Mantenerse informado y revisar las condiciones contractuales sigue siendo la mejor defensa frente a la volatilidad.