El euríbor cotiza el 24 de febrero al 2,206% en dato diario, una ligera subida de una milésima respecto al día anterior. Aunque la variación diaria es reducida, el dato sirve de referencia para calcular las cuotas de millones de préstamos hipotecarios en España y aporta señales sobre la tendencia del mercado de tipos.
Con los registros acumulados hasta la fecha, la media mensual provisional de febrero se mueve en torno al 2,22%-2,23%, una cifra que sitúa el mes ligeramente por debajo de la media registrada en enero de 2026, que fue del 2,245%.
Esta diferencia, aunque numéricamente pequeña, tiene repercusiones visibles en cuotas a largo plazo.
Qué significa este nivel del euríbor para los titulares de hipotecas
Cuando se habla de variaciones del euríbor, conviene entender el impacto en préstamos a largo plazo.
En hipotecas a 25 o 30 años, incluso diferencias de décimas pueden transformar el importe mensual a pagar. Una reducción de dos décimas en el índice anual se traduce, por tanto, en un alivio real para muchas familias, especialmente en préstamos de importe elevado.
Comparación interanual
Si comparamos el comportamiento actual con el mismo periodo del año anterior, la caída es más evidente: la media de febrero de 2026 rondó el 2,40%, de modo que en doce meses el euríbor ha recortado alrededor de dos décimas largas. Esta tendencia de descenso se viene observando desde la segunda mitad de 2026, tras periodos en los que el indicador alcanzó picos próximos al 4%. Ese retroceso progresivo es el que está amortiguando la presión sobre las cuotas hipotecarias.
Datos del INE y la recuperación del mercado hipotecario
Mientras el euríbor modera su trayectoria, las cifras del mercado inmobiliario indican una recuperación notable. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicados recientemente, 2026 fue un año en el que la firma de hipotecas se recuperó con fuerza después del parón de 2026 y la prudencia de 2026.
Volúmenes y ritmo de firmas
En 2026 se registraron un total de 501.073 hipotecas firmadas, lo que supone un incremento del 17,73% respecto al año anterior y el mejor dato en más de una década, solo por detrás de las 607.535 operaciones contabilizadas en 2010. Este aumento responde tanto a la estabilización de los tipos como a la demanda acumulada que buscó nuevas condiciones tras la volatilidad de los años precedentes.
Perspectivas para 2026: estabilización más que auge
De cara a 2026, las previsiones apuntan a una normalización del mercado en lugar de un crecimiento espectacular. Si los tipos se mantienen estables o descienden de forma moderada, el sector puede sostener volúmenes elevados de firmas, pero probablemente no repetirá el ritmo vehemente de 2026.
Los expertos consultados consideran poco probable superar el medio millón de firmas este año, salvo que se produzcan estímulos extraordinarios por parte de la banca o que el Gobierno implemente medidas que faciliten el acceso a la vivienda, especialmente para los jóvenes. Además, una corrección a la baja del precio de la vivienda sería un factor que podría frenar la actividad, al tiempo que cambia la ecuación entre demanda y oferta.
Factores a vigilar
Entre las variables que marcarán el ritmo destacan la evolución del euríbor, la política de precios de las entidades financieras y las decisiones regulatorias o fiscales que afecten a la compra de vivienda. La confluencia de estos elementos determinará si el mercado se mantiene en niveles elevados o si regresa a una senda más pausada.
073 hipotecas y un aumento del 17,73%), configuran un escenario de estabilización con impacto real en las cuotas hipotecarias. Mantener la vigilancia sobre los movimientos del índice y las políticas públicas será clave para anticipar cambios en el mercado.