Expansión de ETFs y nuevas estrategias de inversión en Norteamérica

State Street identifica cómo los flujos sostenidos, la innovación en productos y la distribución digital están transformando el universo de los ETFs

El informe de State Street, Global ETF Outlook: From wrapper to blackbone, presenta un panorama donde los ETFs en Norteamérica arrancan 2026 con claro impulso tras «dos años consecutivos de entradas que superan el billón de dólares». Esta preferencia creciente responde a demandas concretas: liquidez, exposición temática, acceso sencillo y eficiencia fiscal.

En este contexto, el documento enfatiza tres vectores: la ampliación de usos del envoltorio ETF, los impulsores del crecimiento de la gestión activa y la transformación en la distribución de productos.

Nuevas fronteras de producto

El texto destaca la evolución de los productos de resultados definidos y el mayor uso de derivados dentro de ETFs, especialmente en estrategias de generación de ingresos basadas en opciones (compras cubiertas, ventas y soluciones híbridas).

La operación de Goldman Sachs sobre Innovator se cita como señal del respaldo de emisores a estas fórmulas. Además, hay una tendencia a convertir estructuras complejas, antes reservadas a clientes institucionales o de alto patrimonio, en vehículos cotizados que democratizan el acceso a productos estructurados, ETFs de criptomonedas diversificados más allá de bitcoin y ethereum, y exposición a mercados privados o pre-IPO.

Desafíos de escalabilidad y precio

Al mismo tiempo, el informe subraya que la escala y la capacidad son retos reales: no todas las estrategias complejas son fácilmente ampliables para una oferta pública masiva. Surgen dudas sobre la idoneidad y la gestión de limitaciones de capacidad. No obstante, ese mayor grado de sofisticación permite a los emisores justificar una prima de precio: mientras que los ETFs de gestión activa muestran un ratio de gastos medio ponderado de 42 puntos básicos, algunas soluciones complejas pueden superar los 70 puntos básicos, ofreciendo márgenes de comercialización para los proveedores.

Impulso de los ETFs activos y casos de uso

La conversión de fondos mutuos a ETFs sigue siendo una palanca decisiva. En 2026 se registraron más de 50 conversiones, acumulando un total superior a 170 fondos convertidos y activos que sobrepasan los 125.000 millones de dólares. Los emisores aprovechan estas conversiones para optimizar su distribución y capital existente. En una encuesta reciente citada por el informe, el 50% de los emisores manifestó planes de transformar al menos un fondo mutuo en ETF en los próximos 12 meses, lo que indica continuidad en este motor de crecimiento.

Intercambios 351 y renta fija

Otro uso relevante aludido es la aplicación de Sección 351 del Código de Rentas Internas para aportar valores a fondos diversificados sin reconocimiento de ganancia de capital, facilitando estructuras patrimoniales y acuerdos con gestores externos; no obstante, la regulación sobre estos intercambios es limitada. Por su parte, el segmento de renta fija gana terreno: las características de los bonos favorecen la gestión activa para ajustar duración, calidad y sector en entornos de tipos volátiles. En 2026 aproximadamente el 42% de todas las entradas a ETFs de renta fija fueron hacia gestión activa, frente al 6% en 2026, reflejando la convergencia entre demanda inversora y oferta del mercado.

Distribución, generaciones y digitalización

La distribución de ETFs en Estados Unidos está dominada por canales de asesores: plataformas de RIA y grandes corredurías concentran la mayor parte de activos, impulsadas por el crecimiento de modelos de asesoramiento basado en honorarios. Además, la distribución digital acelera la adopción entre inversores más jóvenes; PwC identifica el «despegue digital» como tendencia clave. Las encuestas muestran que los ETFs constituyen en promedio el 30% de las carteras de los millennials, el 26% de la generación X y el 21% de los baby boomers, con expectativas de aumentos adicionales en asignaciones, destacando un alza proyectada del 31% para la generación X.

En conjunto, el informe de State Street pinta a los ETFs como vehículos dominantes en Norteamérica que combinan eficiencia fiscal, liquidez y costes competitivos, mientras que la gestión activa y los nuevos formatos amplían las opciones para inversores y asesores. El desafío para emisores y distribuidores será equilibrar la innovación con criterios de escalabilidad y transparencia, garantizando que las estrategias complejas lleguen de forma adecuada a los inversores a los que realmente benefician.

Scritto da Francesca Spadaro

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