La reindustrialización de España es un tema crucial en el contexto actual, y la financiación pública juega un papel vital para lograr este objetivo. Durante el VIII Congreso Nacional de Industria, celebrado en Bilbao, se puso de manifiesto la necesidad de establecer un marco estable que apoye la inversión industrial.
Este congreso, que reunió a líderes del sector y expertos en la materia, abordó temas fundamentales para la competitividad del tejido industrial español.
El papel de la financiación pública en la industria
En el marco del congreso, el portavoz de la Alianza por la Competitividad de la Industria Española, Carlos Reinoso, enfatizó que «sin financiación no hay reindustrialización«.
Este mensaje resuena con fuerza, ya que la inversión privada, aunque esencial, necesita el respaldo de la financiación pública para complementarla. Reinoso destacó que la transición industrial es un proceso que no puede llevarse a cabo sin el apoyo adecuado, lo que subraya la importancia de la colaboración entre ambos sectores.
Retos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia
Durante las discusiones, se examinaron los fondos proporcionados por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), que han servido como un impulso para movilizar inversiones privadas. Estos fondos han permitido acelerar decisiones que, de otra manera, habrían sido postergadas, especialmente en sectores intensivos en capital y energía. Sin embargo, Reinoso advirtió que los estrictos criterios asociados a los fondos Next Generation han llevado a la cancelación de varios proyectos y han creado incertidumbre en el sector. La necesidad de reglas claras y tiempos adecuados es crucial para fomentar la inversión real en la industria.
Propuestas para un futuro sostenible
Mirando hacia el futuro, la Alianza propone la creación de un fondo permanente que garantice un apoyo continuo a la inversión industrial. Este fondo debería estar integrado en una futura Ley de Industria y Autonomía Estratégica, con un presupuesto mínimo de 2.500 millones de euros anuales, provenientes de las subastas de derechos de CO₂ y de los Presupuestos Generales del Estado. La estabilidad en este ámbito es fundamental para asegurar la competitividad y la autonomía industrial del país.
La necesidad de estabilidad regulatoria
Reinoso destacó que «la inversión industrial no puede depender de impulsos discontinuos». Esto se debe a que los proyectos industriales requieren un enfoque a largo plazo, donde la certidumbre regulatoria y financiera son esenciales. Interrumpir los mecanismos de apoyo podría frenar decisiones en proceso y enviar una señal negativa a los inversores. Por ello, el establecimiento de un fondo permanente podría ser la solución más efectiva para garantizar un entorno propicio para la inversión en el sector industrial.
Reconocimiento a la industria española
El congreso también incluyó la primera entrega de los Premios Nacionales de Industria «Bien hecho en España», un evento que contó con la presencia del Rey Felipe VI y del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu. La Alianza, que integra a importantes asociaciones del sector como AICE, ANFAC y FEIQUE, tuvo un papel activo en el jurado de estos premios, que buscan destacar los logros y las mejores prácticas dentro de la industria española.
Con la combinación de la financiación pública adecuada y un marco normativo estable, se pueden abrir nuevas oportunidades para la reindustrialización de España, asegurando así un futuro competitivo y sostenible. La colaboración entre el sector público y privado es esencial para que el país avance y se posiciona como un referente en la industria global.