La jubilación representa una de las etapas más esperadas en la vida laboral de muchas personas. Aquellos nacidos entre 1960 y 1970 tienen la posibilidad de acceder a la totalidad de su pensión, siempre que cumplan con ciertos criterios establecidos por la Seguridad Social.
Actualmente, en España, el sistema público gestiona aproximadamente 6,6 millones de pensiones, con un importe medio de alrededor de 1.512 euros, según datos del Ministerio de Seguridad Social. Esta realidad subraya la necesidad de comprender cómo funciona el sistema para maximizar los beneficios durante la jubilación.
Requisitos de edad y cotización para la jubilación
A lo largo de los años, las condiciones para acceder a la jubilación se han vuelto más estrictas. Este endurecimiento se debe a reformas en el sistema de pensiones que han introducido un aumento gradual de los requisitos necesarios para finalizar la vida laboral.
Desde 2013, la edad legal para solicitar la pensión ha ido en aumento, así como el número de años requeridos de cotización.
Cambios en la edad de jubilación
Por ejemplo, en 2013, los trabajadores podían solicitar la jubilación a partir de los 65 años y un mes si contaban con un mínimo de 35 años y 3 meses de cotización. Sin embargo, para quienes deseen jubilarse este año, deben haber alcanzado los 66 años y 10 meses y tener al menos 38 años y 3 meses de aportaciones. Aquellos con un historial de cotización más extenso tienen la opción de jubilarse a los 65 años.
A partir del próximo año, la edad mínima para solicitar la jubilación se elevará a 67 años, con la condición de contar con al menos 38 años y 6 meses de cotización. Esta evolución refleja un esfuerzo por parte del sistema para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
Modalidades de pensión: contributiva y no contributiva
Existen dos tipos principales de pensiones: la pensión contributiva y la pensión no contributiva. La primera está destinada a quienes han cumplido con los requisitos de cotización, mientras que la segunda se diseña para aquellos que no han podido cumplir con el mínimo exigido.
Pensión contributiva
Para acceder a la pensión contributiva, es necesario haber cotizado un mínimo de 15 años, de los cuales al menos dos deben estar dentro de los últimos 15 años previos a la jubilación. Dentro de esta categoría, existen opciones como la jubilación anticipada, que permite a los trabajadores retirarse antes de alcanzar la edad legal, y la jubilación parcial, que permite percibir una parte de la pensión mientras se trabaja a tiempo parcial.
Además, está la jubilación flexible, que permite a los pensionistas reincorporarse al mercado laboral compatibilizando su pensión con un contrato a tiempo parcial, lo que puede resultar en una reducción de su prestación. Aunque modalidades como la jubilación especial a los 64 años han sido eliminadas, aún son aplicables a ciertos grupos de trabajadores.
Pensión no contributiva
Para aquellos que no han cotizado el tiempo necesario, la pensión no contributiva ofrece una alternativa. Este tipo de pensión está destinada a ciudadanos sin recursos suficientes. La cuantía anual se determina en la Ley de Presupuestos Generales del Estado y, para el año 2026, se establece en 8.803,20 euros, aunque el importe final puede variar según el número de beneficiarios en la misma unidad económica de convivencia.
Cómo obtener la pensión completa
Para lograr la pensión completa, es fundamental cumplir con los requisitos de cotización y edad. Este año, quienes deseen acceder a la totalidad de su pensión deben haber alcanzado los 66 años y 10 meses y contar con al menos 38 años y 3 meses de cotización. Con la finalización de la reforma el próximo año, esos requisitos cambiarán a 67 años con 38 años y 6 meses de cotización mínima.
Actualmente, en España, el sistema público gestiona aproximadamente 6,6 millones de pensiones, con un importe medio de alrededor de 1.512 euros, según datos del Ministerio de Seguridad Social. Esta realidad subraya la necesidad de comprender cómo funciona el sistema para maximizar los beneficios durante la jubilación.0