La Agencia Tributaria proyecta que la Campaña de la Renta correspondiente al ejercicio 2026 dejará un saldo neto favorable al fisco superior a los 11.000 millones de euros, impulsado por el incremento de las ganancias patrimoniales derivadas de la venta de viviendas y de las operaciones bursátiles.
La campaña comenzó ayer y se desarrollará hasta el 30 de junio, un periodo en el que la gestión de declaraciones será clave para confirmar estas estimaciones.
Las directoras de la entidad, Soledad Fernández y Rosa Prieto, relacionan el volumen récord de declaraciones con la mejora del mercado laboral y con el fuerte dinamismo de los mercados financieros y del sector inmobiliario.
En números absolutos, Hacienda espera tramitar 25.155.822 declaraciones, lo que supone un incremento del 2,1% respecto al ejercicio anterior y marca un nuevo récord de actividad administrativa.
Recaudación prevista y origen del incremento
Dentro del total, la Agencia prevé procesar 7,7 millones de declaraciones a ingresar por un importe agregado de 24.628 millones de euros, un crecimiento del 10,3% y del 18,4% respectivamente.
Estas cifras se atribuyen en buena parte al mayor peso de las transmisiones de inmuebles de segunda mano y a la subida en las ventas de títulos cotizados; el número de compraventas ascendió hasta 714.237 operaciones, mientras que las transacciones de capital mobiliario crecieron con fuerza. Además, la tributación del ahorro sube para las rentas más elevadas: los rendimientos superiores a 300.000 euros pasan a tributar al 30% tras la última reforma fiscal, lo que impacta en el montante final recaudado.
Balance entre devoluciones e ingresos
Paralelamente, Hacienda calcula gestionar 15,7 millones de declaraciones a devolver por un importe de 13.271 millones de euros, cifras ligeramente inferiores respecto al año anterior (-1,8% y -3,2% respectivamente). El cruce entre ambos flujos deja un resultado neto estimado en 11.357 millones de euros a favor del Estado, frente a los 7.089 millones obtenidos en la campaña previa, una diferencia atribuible al repunte de las plusvalías y de los rendimientos del capital mobiliario.
Renta Directa y el impuesto sobre el patrimonio
Entre las novedades de esta campaña destaca la reproducción y ampliación del programa Renta Directa, la fórmula de declaración exprés lanzada el año anterior que simplifica el proceso para perfiles con datos fiscales sencillos. Tras una edición piloto dirigida a 4,43 millones de contribuyentes, la Agencia proyecta duplicar beneficiarios hasta los 9 millones, incluyendo nuevos declarantes con préstamo hipotecario, derecho a deducción estatal o deducciones autonómicas siempre que la información sea trasladable automáticamente.
Impuesto sobre el patrimonio
En paralelo a la Renta, la campaña del Impuesto sobre el Patrimonio se celebra con previsiones de recaudación de 2.473 millones de euros, un aumento del 15,4% que corresponde a las arcas autonómicas y procede de 220.797 declarantes, un 2,5% menos que en el ejercicio anterior. Estos recursos refuerzan la percepción de que la recuperación inmobiliaria y la actividad financiera están repercutiendo directamente en las cuentas tributarias.
IA, herramientas digitales y tensión laboral
Sobre el uso de tecnologías, la directora de la Agencia negó que se tome actualmente decisiones automatizadas basadas en inteligencia artificial para selección o control inspector extensivo, aunque reconoció la integración de herramientas automatizadas para análisis de redes sociales y la utilización de avatares digitales a modo de apoyo informativo. Fernández subrayó que la toma de decisiones continuará siendo responsabilidad de los funcionarios y desaconsejó el uso de asistentes externos como ChatGPT para tramitar la declaración, recordando la existencia de la plataforma propia de la Agencia.
Al mismo tiempo, la apertura de la campaña coincide con un conflicto laboral anunciado por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que reclama la negociación pendiente desde 2019 sobre carrera profesional, regulación del teletrabajo y la consideración del personal del Servicio de Vigilancia Aduanera como profesión de riesgo. El sindicato ha convocado movilizaciones durante el periodo de liquidación del IRPF, mientras la dirección matiza las limitaciones legales para realizar protestas en plena campaña.