Indra Group ha reafirmado su posición como una de las referencias globales en sostenibilidad dentro del sector de IT Services al situarse entre las tres empresas más sostenibles del mundo según el Sustainability Yearbook 2026 de S&P Global. Esta distinción incluye además un hito relevante: Indra es la única firma europea que aparece en el top 10% de compañías líderes en su sector, una clasificación que se fundamenta en un análisis exhaustivo de más de nueve mil empresas.
El reconocimiento subraya la continuidad del esfuerzo estratégico de la compañía por integrar criterios sostenibles en su modelo de negocio y validar esos avances ante los principales índices y evaluadores internacionales.
La evaluación que otorga S&P Global parte de la Corporate Sustainability Assessment (CSA), considerada una de las metodologías más completas para evaluar prácticas ambientales, sociales y de buen gobierno.
En paralelo, Indra mantiene una trayectoria sostenida en índices como la familia Dow Jones Best-in-Class, donde su presencia se remonta casi dos décadas atrás. Este doble aval —de S&P Global y de otros marcos de referencia— refuerza la percepción de la compañía como actor preparado para afrontar retos económicos y medioambientales sin perder competitividad.
Un enfoque integral de sostenibilidad
El posicionamiento de Indra en el año 2026 no es fruto de una única iniciativa aislada, sino del despliegue coordinado de políticas que abarcan lo ambiental, lo social y el buen gobierno. En materia de gobierno corporativo, la empresa ha fortalecido prácticas de ética, transparencia y gestión de riesgos que, según los evaluadores, resultan robustas y coherentes con los compromisos públicos. En lo social, Indra apuesta por la atracción y retención de talento, programas de formación y la protección de la privacidad de datos como pilares para sostener su propuesta de valor. Todo ello se articula con la inclusión de criterios sostenibles dentro de la estrategia comercial y de desarrollo tecnológico.
Liderazgo en acción climática
Uno de los capítulos destacados por S&P Global es el desempeño de Indra en materia de cambio climático, en el que la compañía obtuvo la máxima puntuación dentro de la evaluación. Este resultado complementa la reiterada distinción del Carbon Disclosure Project (CDP), que ha situado a Indra en la llamada A List por su transparencia y acciones frente a la descarbonización. La A List del CDP reconoce empresas que definen objetivos de reducción de emisiones alineados con la ciencia y gestionan los riesgos y oportunidades climáticos de forma sistemática, integrándolos en su estrategia de negocio y en el diseño de soluciones tecnológicas con impacto positivo.
Estrategias para la descarbonización
Entre las prácticas que han contribuido a este reconocimiento se encuentran la medición rigurosa de la huella de carbono, la fijación de metas respaldadas por metodologías científicas y proyectos internos y externos orientados a reducir emisiones directas e indirectas. Además, Indra ha priorizado la incorporación de criterios ambientales en su oferta tecnológica, promoviendo soluciones que faciliten la eficiencia energética y la transición de sus clientes hacia modelos menos intensivos en carbono. Ese enfoque ha sido valorado tanto por S&P Global como por evaluadores especializados en transparencia climática.
Implicaciones estratégicas y reputacionales
Estar entre las tres empresas más sostenibles del sector aporta a Indra ventajas concretas más allá del reconocimiento: mejora su capacidad para atraer inversión responsable, fortalece relaciones con clientes que exigen criterios ESG y contribuye a diferenciar su marca en mercados competitivos. El responsable de estrategia del grupo ha señalado que, en un contexto de crecimiento acelerado del sector, cumplir con los estándares más exigentes en sostenibilidad es indispensable para sostener la confianza de clientes e inversores y para impulsar decisiones de inversión y colaboración.
Percepción en mercados e inversores
La permanencia en índices y evaluaciones internacionales actúa como una señal de credibilidad. Para inversores activos en criterios ESG, la presencia de Indra en el Sustainability Yearbook 2026 y su calificación por el CDP funcionan como criterios de selección que pueden traducirse en mayor acceso a capital sostenible y en condiciones favorables en procesos de licitación y alianzas. A su vez, internas prácticas de gobierno y de gestión de riesgos ayudan a mitigar amenazas operativas y regulatorias que pueden afectar la continuidad del negocio.
Este conjunto de evidencias posiciona a la compañía como un referente europeo en sostenibilidad dentro del sector de servicios tecnológicos, capaz de conciliar crecimiento y responsabilidad ambiental y social en un entorno global cada vez más exigente.