Indra sube en el radar de Alantra: objetivo a 59,50 euros y foco en ejecución

Alantra mejora su recomendación sobre Indra y fija un nuevo objetivo de 59,50 euros por acción, confiada en la ejecución de 10.000 millones en nuevos contratos y el impulso del gasto en defensa

Alantra Equities ha ajustado al alza su valoración de Indra, estableciendo un nuevo precio objetivo de 59,50 euros por acción, lo que implica un potencial de revalorización cercano al 16% desde los niveles actuales. En su análisis, la firma destaca el papel del impulso del gasto en defensa y la esperada actualización estratégica de la compañía como motores clave que apoyan esta revisión.

La consultora considera que la suma de contratos recientemente adjudicados confirma una transformación del negocio, pero subraya que la fase inmediata será la ejecución operativa de esa nueva cartera.

De la adjudicación a la ejecución: retos y prioridades

El informe de Alantra apunta que los más de 10.000 millones en nuevos contratos actúan como punto de inflexión para Indra, aunque advierte que la compañía debe superar varias pruebas de implementación. Entre las prioridades figura la transferencia tecnológica en programas de vehículos terrestres y obuses autopropulsados, un proceso que requiere coordinación industrial y capacidades técnicas específicas.

Además, la aceleración del programa VCR 8×8, con la entrega prevista de 348 unidades antes del horizonte revisado, es otro aspecto crítico donde la compañía debe demostrar capacidad de entrega y cumplimiento de plazos.

Inversiones industriales y objetivos por área

Para soportar la ejecución, Alantra señala la necesidad de ampliar la capacidad productiva mediante un plan de capex de aproximadamente 350 millones en los próximos tres años. Esta inversión perseguirá reforzar la cadena de suministro y la escala industrial, elementos considerados fundamentales para evitar cuellos de botella. En paralelo, la firma destaca la ambición de Indra de alcanzar cerca de 1.000 millones de euros en ingresos en su área de Espacio hacia finales de la década, lo que implicará desarrollo tecnológico y comercialización de servicios satelitales y plataformas asociadas.

Impacto en las cifras financieras

Alantra ha ajustado al alza sus previsiones operativas: estima que el EBITDA para el periodo 2026–2028 crecerá entre un 6% y un 10%, mientras que el beneficio por acción podría mejorar entre un 10% y un 19%. Estas revisiones no incorporan de forma completa la posibilidad de nuevas adjudicaciones que la casa de análisis considera probables si el ritmo del gasto público en defensa se mantiene. En este sentido, la firma contempla que un entorno sostenido de contratación pública seguirá impulsando la generación de ingresos de Indra.

Contexto estratégico y políticas públicas

Alantra subraya asimismo la importancia del próximo Capital Markets Day de Indra como un evento en el que la dirección debería detallar la hoja de ruta y las metas de crecimiento. La firma espera que la compañía reafirme su objetivo de alcanzar 10.000 millones de euros en ingresos, cifra que supera las previsiones conservadoras propias y del consenso. En el terreno de los Programas Especiales de Modernización (PEM), Alantra estima que la ejecución de la parte correspondiente a Indra se desarrollará a lo largo de ocho años, dada la naturaleza y duración de esos contratos y sus esquemas de financiación vinculados.

Riesgos legales y protección industrial

Sobre el recurso presentado por Santa Bárbara Sistemas contra adjudicaciones vinculadas al PEM, la casa de análisis considera poco probable que prospere. Argumenta que el Gobierno puede esgrimir motivos de seguridad nacional para justificar la adjudicación a un contratista de control nacional, en línea con una estrategia orientada a consolidar capacidades industriales soberanas. Ese enfoque político-estratégico reduce la vulnerabilidad de las adjudicaciones frente a impugnaciones que pretendan priorizar proveedores extranjeros.

Operaciones corporativas y gobernanza

Alantra también valora el posible movimiento corporativo de Indra sobre EM&E, señalando que una adquisición impulsaría la integración vertical, ampliaría la cartera de productos y añadiría escala industrial, aspectos que podrían mejorar la competitividad frente a pares europeos. Además, la evolución de la postura de SEPI —focalizada en garantizar gobernanza y limitar riesgos de dilución— y la utilización de una valoración basada en cuentas auditadas ayudan a reducir las preocupaciones de los accionistas minoritarios y los potenciales conflictos de interés.

No obstante, la clave para que esas estimaciones se materialicen residirá en la capacidad de la compañía para ejecutar los programas adjudicados y convertir la cartera en ingresos y beneficios sostenibles.

Scritto da Staff

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