En 2026 UFD, la distribuidora del grupo Naturgy, destinó 408 millones de euros a la modernización y digitalización de su entramado de casi 116.600 kilómetros de líneas en España. Ese volumen supone un incremento cercano al 10% respecto al promedio de los últimos cinco años y continúa una tendencia iniciada en 2026, cuando la compañía empezó a elevar el ritmo de las inversiones.
La intervención busca no solo mejorar la infraestructura física, sino también adaptar la red a nuevas demandas y facilitar la gestión en tiempo real mediante tecnologías avanzadas.
El despliegue tiene un objetivo doble: por un lado, asegurar la calidad y continuidad del suministro a los 3,9 millones de puntos de suministro que atiende la compañía; y por otro, habilitar la red para integrar nuevas cargas y recursos distribuidos.
Parte de la financiación de la digitalización proviene de la Unión Europea a través del programa NextGenerationEU, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, lo que ha acelerado algunas actuaciones clave en distintas comunidades.
Ámbitos de actuación y tecnologías desplegadas
Las partidas se han repartido entre modernización de activos y la implantación de soluciones digitales. Entre las áreas más significativas figuran la telemedida, la telegestión, el telecontrol y la sensorización de la red, herramientas que permiten un control más fino del flujo eléctrico y una respuesta más rápida ante incidencias. Con estos desarrollos, la empresa busca reducir pérdidas, aumentar la eficiencia operativa y anticipar averías mediante análisis de datos en tiempo real.
Telemedida y telegestión
La expansión de la telemedida y la telegestión facilita que los puntos de suministro sean monitorizados y gestionados a distancia, reduciendo tiempos de intervención y mejorando la información disponible para clientes y operadores. Estas soluciones permiten, además, optimizar la asignación de recursos y programación de mantenimientos. En la práctica, la digitalización transforma centros y líneas en nodos inteligentes capaces de comunicar su estado y rendimiento de forma continua.
Telecontrol y sensorización
La instalación de sensores y sistemas de telecontrol incrementa la capacidad de detección temprana de anomalías y permite automatizar maniobras de seguridad para minimizar el impacto de interrupciones. Estos avances son especialmente relevantes en redes de media y alta tensión, donde la rapidez de actuación condiciona la seguridad y continuidad del servicio. La sensorización, combinada con análisis predictivo, se ha convertido en una palanca para elevar la resiliencia de la infraestructura.
Resultados en calidad del suministro y efectos socioeconómicos
El esfuerzo inversor se refleja en indicadores de servicio: el TIEPI (tiempo de interrupción equivalente a la potencia instalada) a nivel nacional se situó en una media de 31,9 minutos en 2026, frente a los 32,6 minutos registrados en 2026, lo que supone una mejora acumulada del 11% en cinco años. Ese avance cuantifica la mayor disponibilidad y estabilidad que buscan las actuaciones, y se complementa con medidas para reforzar la capacidad ante picos de demanda.
Además del impacto técnico, las inversiones generan actividad económica local: a escala nacional, la apuesta de UFD ha contribuido a sostener aproximadamente 26.000 empleos directos, indirectos e inducidos, ejerciendo un papel relevante en la fijación de población en áreas rurales mediante la gestión y mantenimiento de activos locales. En la Comunidad de Castilla y León, las actuaciones han generado cerca de 2.500 empleos vinculados a proyectos específicos y obras de mejora.
Resultados y obras en Castilla y León
En esa comunidad UFD invirtió 40 millones en 2026 para modernizar más de 14.800 kilómetros de red y atender a sus 343.000 puntos de suministro en 367 municipios. Desde 2026 las inversiones regionales superan los 223 millones. Entre las actuaciones más destacadas figuran la adecuación de subestaciones en Segovia, ampliaciones en León, la renovación de líneas en varios tramos y la instalación de nuevos centros de transformación y de seccionamiento en localidades como Quilós, Vega de Tera y Puebla de Sanabria.
El esfuerzo en Castilla y León también ha mejorado el TIEPI regional, que en 2026 quedó en una media de 48,7 minutos, registrando una mejora del 4% respecto al año anterior. Estas cifras reflejan progresos en la continuidad del suministro gracias a la combinación de refuerzos físicos y soluciones digitales que facilitan la detección de incidentes y su resolución ágil.
Plataforma digital y hoja de ruta para 2026
Para facilitar la interacción con usuarios y actores del sistema eléctrico, UFD continúa desarrollando su Plataforma Digital de Servicios (www.ufd.es), que durante 2026 evolucionará para ofrecer trámites y comunicaciones desde cualquier dispositivo y en cualquier momento. Según Mónica Puente, directora de Redes Electricidad España de Naturgy, la intención es mantener el ritmo inversor al máximo permitido por la regulación para seguir fortaleciendo la capacidad, la resiliencia y la digitalización de la red.
En conjunto, las actuaciones de 2026 consolidan un modelo en el que la modernización tecnológica y las obras de refuerzo van de la mano para mejorar la calidad del servicio, preparar la red para nuevos usos y contribuir al desarrollo económico y social de los territorios donde opera UFD.