La economía global ha recibido una mezcla de señales que obligan a los inversores a reajustar posiciones. Por un lado, el Índice de Precios al Consumo (IPC) de Estados Unidos mostró en enero una ligera desaceleración, situándose en el 2,4%, frente al 2,7% de diciembre y a una previsión de mercado del 2,5%.
Paralelamente, el IPC subyacente, que omite energía y alimentos frescos, se colocó en el 2,5%, en línea con las expectativas y una décima por debajo de la lectura previa.
En otro frente, el mercado laboral estadounidense sorprendió con la creación de 130.000 empleos durante enero, muy por encima de lo estimado, y una tasa de paro que descendió hasta el 4,3%.
Estas dos lecturas conjuntas —inflación más suave y empleo robusto— moldean las probabilidades sobre la evolución de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal y afectan directamente a divisas, renta variable y bonos.
Reacción de mercados y contexto macro
La combinación de datos ha provocado movimientos diferenciados: los futuros de Wall Street apuntaban a una apertura a la baja tras los descensos previos de los grandes índices, mientras que en Europa el IBEX 35 cerró con retrocesos, intentando contener las pérdidas de la semana. En España, el IPC interanual se moderó hasta el 2,3% en enero, impulsado por la reducción en los precios de carburantes y la electricidad, según el Instituto Nacional de Estadística.
Renta variable y valores sensibles
El IBEX 35 llegó a situarse en torno a los 17.775 puntos, con una caída media del 0,68% en la sesión. Las acereras sufrieron recortes significativos: Acerinox cayó un 7,05% y ArcelorMittal retrocedió un 3,96%, pese a que este último acumula revalorizaciones importantes en el año. En sentido opuesto, Mapfre avanzó un 2,12% y Cellnex un 2,04%. Los inversores además siguen pendientes de noticias sobre adjudicaciones en Venezuela y del impacto de la reconfiguración de aranceles en la industria.
Divisas, petróleo y factores externos
En el mercado cambiario, el dólar estadounidense mostró fortaleza frente a varias divisas. El par USD/CAD operó alrededor de 1,3580, beneficiándose del informe de empleo americano y debilitando al dólar canadiense en el corto plazo. No obstante, factores geopolíticos y la evolución del crudo pueden dar apoyo al CAD, ya que Canadá es un gran exportador de petróleo.
Materias primas y vínculos con la moneda canadiense
Los futuros del petróleo moderaron movimientos: el Brent se situó cerca de los 67,92 dólares por barril y el WTI en torno a los 63,19 dólares. Un repunte en los precios del crudo suele resultar positivo para el CAD, porque mejora la balanza comercial canadiense y favorece expectativas de mayor actividad en el sector energético. Por el contrario, tensiones geopolíticas o cambios en aranceles pueden trazar rutas opuestas.
Bonos, expectativas de la fed y otras consideraciones
En la renta fija, la rentabilidad del bono español a diez años se situó aproximadamente en el 3,151%, dejando la prima de riesgo frente a Alemania alrededor de los 37,52 puntos. Al otro lado del Atlántico, el índice de referencia estadounidense a diez años ofrecía cerca del 4,120%. Estos niveles reflejan una mezcla de preocupaciones sobre crecimiento, inflación y la política monetaria futura.
Los analistas subrayan que, pese a la moderación del IPC, la inesperada fortaleza en el empleo complica la lectura de la trayectoria de los tipos de interés. Si la inflación continúa acercándose al objetivo del 2% de la Reserva Federal, la presión para recortar tipos se reduciría; por el contrario, lecturas más elevadas o un mercado laboral sólido podrían retrasar cualquier alivio.
Riesgos políticos y comerciales
Entre los factores no macro que están en la agenda figura el debate sobre aranceles: fuentes informaron que la administración estadounidense estudia aliviar algunos gravámenes sobre acero y aluminio, medida que podría moderar la percepción de precios al consumo y afectar a sectores industriales europeos y españoles. Además, noticias sobre adjudicaciones de bloques petroleros en países como Venezuela añaden incertidumbre y oportunidades para petroleras globales.
La interacción entre estas variables va a determinar el sentimiento de los inversores en renta variable, la dirección de las divisas y las decisiones de los bancos centrales en los próximos tramos del ciclo económico.