Frente a un panorama marcado por un elevado volumen de operaciones no reguladas —que llegó al 95% en 2026— Kazajistán ha decidido transformar su enfoque hacia las criptomonedas. Las autoridades han diseñado una hoja de ruta normativa para 2026 con el objetivo de ofrecer un entorno más seguro y claro tanto para usuarios como para inversores.
Las reformas prometen cambiar la manera en que se comercia con activos digitales dentro del país: se introducen mecanismos de autorización, reglas sobre distintos tipos de tokens y un marco para integrar criptoactivos en la economía formal. Todo ello busca posicionar a Kazajistán como una jurisdicción que combina innovación y estabilidad financiera.
Qué incluyen las reformas previstas
El paquete legislativo planeado contempla la posibilidad de permitir el comercio de criptoactivos a escala nacional mediante la creación de un sistema de licencias para plataformas de intercambio. Estas medidas pretenden aportar transparencia a operaciones que hasta ahora se realizaban en gran medida fuera del control regulatorio.
Reglas sobre activos digitales
Entre las novedades destacan normas específicas para monedas estables y para activos tokenizados, como la tokenización de bienes inmuebles. La regulación busca definir responsabilidades, requisitos de capital y estándares de cumplimiento para los actores del sector, con el propósito de proteger a los inversores y reducir riesgos sistémicos.
Licencias y supervisión
La introducción de un régimen de licencias de intercambio implica la supervisión de proveedores de servicios cripto, controles de conozca a su cliente (KYC) y mecanismos anti-blanqueo (AML). Con estas herramientas, las autoridades esperan no solo limitar actividades ilícitas, sino también atraer entidades que deseen operar bajo un marco legal claro.
Alatau Crypto City: la apuesta por una zona piloto
Como complemento regulatorio, Kazajistán impulsa proyectos territoriales como Alatau Crypto City, concebida como la primera zona piloto del país donde se permitirá el uso directo de criptomonedas para pagos. Este proyecto funciona como un laboratorio para experimentar con modelos de negocio, infraestructura y normativa adaptada al ecosistema cripto.
Un entorno experimental para activos digitales
Alatau Crypto City pretende atraer capital y talento mediante incentivos regulatorios y fiscales, así como ofrecer servicios dirigidos a empresas de la cadena de bloques. La zona busca posicionarse como un puerto seguro para activos digitales, donde la innovación pueda desarrollarse con supervisión y garantías legales.
Motivaciones y desafíos
La reforma responde a dos necesidades claras: por un lado, corregir la elevada proporción de transacciones no reguladas detectadas en 2026; por otro, convertir esta actividad en una fuente legítima de inversión y crecimiento económico. Para lograrlo, las autoridades han de equilibrar la atracción de proyectos con la implementación de salvaguardas efectivas.
Entre los retos se encuentran la capacidad institucional para supervisar mercados complejos, la aplicación efectiva de normas AML/KYC y la necesidad de cooperar con actores internacionales para prevenir el uso indebido de infraestructuras financieras. Al mismo tiempo, la creación de incentivos suficientes será clave para convencer a empresas y desarrolladores de trasladar operaciones al país.
Perspectivas para inversores
Para los inversores, el nuevo marco ofrece ventajas potenciales: mayor seguridad jurídica, transparencia en los intercambios y la posibilidad de operar en una jurisdicción que fomenta la implementación de tecnologías de registro distribuido. Sin embargo, la eficacia del proceso dependerá de la rapidez y coherencia en la aplicación de las licencias y las normas de supervisión.
Si estas iniciativas funcionan, el país podría consolidarse como un centro relevante de criptomonedas en Eurasia, donde la innovación conviva con la protección del inversor.