El fondo Kintbury Capital ha elevado su posición corta sobre Grifols hasta 6,39 millones de acciones, lo que representa aproximadamente el 1,5% del capital en circulación y rondaría un valor cercano a los 60 millones de euros según los registros de la CNMV.
Este movimiento sitúa a Kintbury como el principal bajista del fabricante de hemoderivados, por delante del 0,59% que mantiene el fondo Millenium International Management. La noticia llega en un momento de presión sobre la cotización, tras los resultados anuales y las guías presentadas a finales de febrero, que no convencieron al mercado.
Por qué los cortos han ganado impulso
La reacción negativa de los inversores no se centró tanto en los números publicados como en la falta de visibilidad que mostró la compañía en sus proyecciones. Varias firmas de análisis han subrayado que Grifols retiró su objetivo de ventas para 2026, una decisión que Deutsche Bank interpreta como una pérdida de confianza en la capacidad de replicar el crecimiento orgánico previo.
Guía de ingresos y transparencia se convirtieron en temas clave: Barclays incluso sugiere que la ausencia de una meta clara podría reactivar dudas sobre la gobernanza del grupo y aumentar la cautela entre los accionistas institucionales.
Impacto de las divisas en las previsiones
Los cálculos de JP Morgan añaden una capa adicional de preocupación: aunque Grifols guía a un crecimiento del ebitda ajustado entre el 5% y el 9% a tipos constantes y un margen mínimo del 25%, el banco advierte que, una vez incorporado el efecto de las divisas, el ebitda de 2026 podría quedar alrededor de un 7% por debajo del consenso de Bloomberg y los ingresos cerca de un 6% inferiores a lo esperado por el mercado. Para JP Morgan, esta erosión implícita en las estimaciones debería traducirse en un rendimiento más débil de la acción.
Presión operativa: albúmina y deuda
Dos palancas operativas están en el centro del debate: la división de albúmina y el nivel de endeudamiento. Ambos factores explican por qué algunos inversores optan por posiciones cortas más agresivas. En el caso de la albúmina, los bancos señalan una caída de precio y menor dinámica en mercados clave, especialmente en China, que está golpeando márgenes y ventas. Al mismo tiempo, la estructura financiera sigue siendo un punto débil en la valoración del grupo, a pesar de ciertos avances en generación de caja.
Detalles sobre albúmina y su evolución
JP Morgan estima una caída aproximada del 8% en las ventas de albúmina durante el trimestre en moneda local, mientras que Barclays recuerda que la división ya exhibió un descenso interanual del 5% en 2026. Esa combinación de menores volúmenes y presión de precios plantea dudas sobre la sostenibilidad de la mejora de márgenes y la capacidad de la compañía para recuperar ritmo sin cambios estructurales en la demanda o en la dinámica de precios en Asia.
La deuda como factor clave para el inversor
El balance es otra fuente relevante de vulnerabilidad. Deutsche Bank señala que la deuda neta al cierre de 2026 se situó en 8.800 millones de euros, cifra superior a sus expectativas, y Barclays calcula una ratio de deuda neta sobre ebitda ajustado de 4,2 veces. Aunque existe previsión de mejora en el flujo de caja libre que debería ayudar a reducir apalancamiento, los analistas consideran que el nivel actual de deuda condiciona la valoración y aumenta el riesgo de la tesis alcista hasta que se concrete una disminución sostenida del pasivo.
Brotes verdes en las cuentas
Pese a las incertidumbres, también hay datos positivos que los analistas reconocen. JP Morgan recuerda que Grifols facturó 1.982 millones de euros en el cuarto trimestre, con unas ventas de biopharma de 1.714 millones que superaron expectativas gracias al comportamiento de las inmunoglobulinas. Además, Deutsche Bank valora un desempeño robusto en caja operativa durante 2026, con aproximadamente 1.000 millones de euros y un flujo de caja libre cercano a 500 millones, cifras que ayudan a mitigar parte de la preocupación por la deuda.
En resumen, el aumento de la posición corta de Kintbury Capital pone de relieve una combinación de falta de visibilidad en ingresos, efecto negativo de las divisas, debilidad en la unidad de albúmina y un balance todavía apalancado. Al mismo tiempo, los datos de ventas y de generación de caja ofrecen argumentos para quienes creen en la capacidad de recuperación. Para los inversores, la clave será cómo evolucione la visibilidad comercial y la reducción del apalancamiento en los próximos trimestres. Si quieres recibir más análisis como este, suscríbete a nuestro boletín y activa las alertas en tus redes o aplicaciones preferidas.