Liderazgo colectivo: cómo Mayan Raslan transformó microcréditos y educación en Egipto

Conoce a Mayan Raslan, la rotaria que combina recaudación de fondos, microcréditos y educación para generar cambios estructurales

La trayectoria de Mayan Raslan ofrece una lección clara sobre liderazgo compartido: el éxito no se mide en logros individuales sino en la capacidad de subir a otros. Desde su papel como recaudadora de fondos hasta su gestión de proyectos sociales, Raslan aplica una filosofía sencilla pero potente: cuando una persona progresa, hay que permitir que otros avancen con ella.

Ese principio, definido por Raslan como liderazgo colectivo, fue clave para que recibiera el Premio al Liderazgo Sylvia Whitlock 2026, un reconocimiento que honra la promoción del avance de las mujeres dentro de Rotary.

Su acercamiento combina experiencia técnica y sensibilidad social.

Con un doctorado en Gestión y Administración por la Universidad de El Cairo y una actividad sostenida en organizaciones públicas y privadas, Raslan ha enfocado su trabajo en estrategias que generan impacto duradero. Desde su adhesión a Rotary en 1999, ha ocupado cargos de responsabilidad y ha promovido iniciativas orientadas a empoderamiento femenino y financiación inclusiva, actuando siempre con la idea de que los proyectos deben transformar estructuras, no solo cubrir necesidades inmediatas, una visión que ella llama impacto sistémico.

Trayectoria y compromiso institucional

La biografía de Raslan mezcla formación académica y entrega a la acción comunitaria. Inspirada por su madre, activa en labores sociales en Egipto, Siria e Irak, trabajó desde joven en iniciativas de servicio. Además de liderar asociaciones como la Unión Feminista Egipcia y la Alianza Árabe de Mujeres, forma parte del consejo de la Fundación Banque Misr para el Desarrollo Comunitario. Como gobernadora del Distrito 2451 entre 2016 y 2017, aplicó políticas concretas para aumentar la participación femenina en Rotary, demostrando que los cambios organizativos requieren decisiones deliberadas y metas visibles.

Estrategias para potenciar a las mujeres

Para elevar la representación femenina, Raslan implementó medidas prácticas: instituyó un premio para los clubes que alcanzaran más del 25 % de socias y promovió la creación de un Comité Distrital de Empoderamiento de las Mujeres. Gracias a ese impulso, la proporción femenina en el distrito llegó al 55 %. La táctica fue simple pero eficaz: nombrar a mujeres como presidentas y copresidentas de proyectos y comités, y ubicar a hombres en roles de apoyo. Este enfoque buscaba redefinir los circuitos de poder y ofrecer oportunidades reales de liderazgo, un enfoque que Raslan describe como acción afirmativa con inclusión.

Microcréditos, formación y empleabilidad

El comité que impulsó Raslan puso en marcha programas de microcréditos dirigidos a mujeres cabezas de familia, junto a cursos técnicos y talleres sobre elaboración de currículos y habilidades para el mercado laboral. Estas acciones combinadas buscan que un préstamo sea más que dinero: se convierte en una palanca para la autonomía económica si se acompaña de capacitación. La estrategia —definida por Raslan como préstamo con acompañamiento— ha permitido a numerosas beneficiarias iniciar pequeños negocios y mejorar su inserción laboral, consolidando el carácter permanente del comité, que nació como grupo temporal y hoy es una estructura estable del distrito.

El proyecto de la escuela en Fayoum

Uno de los proyectos más visibles y duraderos coordinados por Raslan fue la construcción de una escuela en la gobernación de Fayoum, un emprendimiento que comenzó tras la petición del gobernador local en 2016 y que cristalizó años después. Aunque la idea parecía inmensa al principio, Raslan siguió un camino colaborativo: consultó con ingenieros y organizaciones con experiencia en obras educativas y segmentó el plan en etapas. La escuela abrió en 2026 con dos aulas de jardín de infancia; hoy acoge a más de 800 alumnos y demuestra cómo el trabajo multisectorial puede resolver necesidades educativas en comunidades con recursos limitados.

Reconocimientos y aprendizajes

La escuela fue reconocida en el Concurso de Escuelas Egipcias 2026, un galardón que subraya la calidad y sostenibilidad del proyecto. Para Raslan, ese premio no es un logro personal sino la confirmación de una convicción: los verdaderos frutos nacen cuando líderes generan líderes. Su lema —expresado en múltiples foros— es que el liderazgo debe crear oportunidades y replicarse. Esta filosofía guió tanto las políticas distritales como las condiciones que impone a los proyectos: por ejemplo, cuando ayuda a renovar una unidad hospitalaria, exige capacitación para el personal femenino y acceso a microcréditos para trabajadores, asegurando así cambios estructurales.

El reconocimiento con el Premio al Liderazgo Sylvia Whitlock 2026 es una validación de una carrera dedicada a combinar recaudación de fondos, gestión de proyectos y políticas de igualdad. Raslan demuestra que la sostenibilidad social se alcanza con medidas integradas: financiación responsable, formación y roles directivos compartidos. Su experiencia es una guía práctica para organizaciones que buscan impacto real y duradero. Para quienes desean profundizar en este ejemplo, el historial de Raslan y las iniciativas del distrito ofrecen un modelo replicable para otros contextos.

Scritto da Staff

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