El inicio de 2026 ha traído consigo movimientos significativos en los mercados bursátiles. Uno de los más destacados es la reciente apertura de una posición corta por parte de Marshall Wace. Esta firma ha decidido invertir alrededor de 100 millones de euros en 28,35 millones de acciones de Telefónica, lo que representa el 0,5% de su capital.
Esta estrategia se suma a su interés en otros activos, como eDreams, donde también ha tomado posiciones cortas por 3,2 millones de euros.
A pesar de que el IBEX 35 experimentó un notable rally durante las festividades de Navidad, Telefónica no ha logrado capitalizar este impulso.
En las primeras sesiones del nuevo año, sus acciones han caído aproximadamente un 0,5%, lo que refleja la incertidumbre que rodea a la empresa tras un año complicado.
¿Por qué la presión sobre Telefónica?
Telefónica, bajo la dirección de su presidente Marc Murtra, terminó 2026 como uno de los valores más perjudicados en el IBEX 35. Esto ha generado expectativas de que podría ser un candidato a la estrategia de los perros del mercado. Esta teoría sugiere que las acciones que han tenido un rendimiento pobre en un año podrían recuperarse en el siguiente. Sin embargo, el inicio de 2026 no ha sido prometedor para la operadora.
Análisis técnico y perspectivas
Desde el punto de vista técnico, las acciones de Telefónica aún no han caído por debajo de los mínimos del año anterior, pero se encuentran peligrosamente cerca de una línea de soporte crucial en 3,35 euros. Si este nivel se rompe, se prevé que las caídas se intensifiquen, arrastrando el precio hasta los 3 euros. Este análisis es respaldado por Josep Codina, director de análisis de la revista Inversión, quien enfatiza la importancia de este soporte.
En el lado positivo, Telefónica necesita superar la resistencia en 3,65 euros, donde se encuentra la media móvil de 50 sesiones. Un avance sobre este nivel podría abrir la puerta a un rebote hacia la próxima resistencia en 3,9 euros. Sin embargo, la presión de los cortos podría dificultar este escenario optimista.
Desafíos financieros y expectativas de los inversores
La llegada de Marshall Wace a la estructura de capital de Telefónica es una clara señal de la desconfianza que existe en torno a la operadora. A pesar de un enfoque en una nueva estrategia, la compañía sigue lidiando con las consecuencias de la reducción de su dividendo y la falta de claridad en su plan estratégico. Esta situación ha llevado a los analistas a cuestionar si hay espacio para más caídas en el precio de las acciones.
El camino hacia la recuperación
No obstante, no todo está perdido. Analistas como Sergio Ávila de IG sugieren que si Telefónica logra convertir su recorte de dividendos en una disminución de la deuda y una gestión del flujo de caja más predecible, esto podría aliviar la desconfianza del mercado. La clave radica en cumplir con las expectativas trimestrales en cuanto a caja, inversión y resultados, evitando sorpresas que puedan perjudicar más la situación.
Además, la operadora necesita implementar una gestión más rigurosa en sus decisiones, especialmente en operaciones corporativas, con objetivos claros y resultados tangibles. Si logra demostrar una ejecución consistente, podría recuperar la confianza de los inversores.
La situación de Telefónica es compleja, pero con la estrategia adecuada y un enfoque en la transparencia, podría cambiar su rumbo en 2026. Las acciones de la compañía han llegado a un punto en el que el mercado ya ha descontado muchas de las malas noticias, lo que abre la puerta a una posible recuperación si se implementan las medidas correctas.