La sesión bursátil española se tiñó de precaución: el IBEX 35 registró una caída cercana al 1%, retrocediendo hacia niveles próximos a los 18.107 puntos. El detonante principal fue el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, que reavivó el interés por activos defensivos y por las materias primas energéticas.
Al mismo tiempo, las plazas internacionales ofrecieron señales mixtas. En Wall Street, la recuperación del índice S&P 500 se vio interrumpida y el sector de semiconductores sufrió descensos, lo que recordó que las dudas sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mercado aún persisten.
Las actas de la Reserva Federal añadieron matices: los responsables mantienen una postura cautelosa respecto a los tipos y condicionan ajustes futuros a la evolución de la inflación.
Cómo la geopolítica elevó el precio de la energía y cambió el tono del mercado
El foco en Oriente Medio tuvo consecuencias directas sobre la cotización del crudo. El West Texas Intermediate (WTI) superó la barrera de los 66 dólares por barril en reacción al riesgo de interrupciones en el suministro de una región que aporta una porción significativa de la producción mundial. Ese avance del petróleo tensionó las expectativas inflacionistas y limitó la confianza para activos más arriesgados.
En paralelo, el oro volvió a situarse por encima de los 5.000 dólares, reflejando un movimiento clásico de protección por parte de los inversores. La fortaleza de las materias primas y la subida del dólar frente a otras divisas actuaron como factores que redujeron el apetito por riesgo y empujaron la rentabilidad de los bonos a oscilar, ante la preocupación de que un crudo más caro pueda reactivar presiones de precios.
Resultados corporativos y protagonistas en el Ibex
A pesar del entorno tenso, algunos resultados empresariales animaron la sesión. En España, Repsol destacó al subir más del 2,6% tras anunciar un beneficio neto de 1.900 millones de euros y un dividendo por acción de 1,051 euros. También registraron avances valores como Merlin, CaixaBank y Telefónica, que moderaron la caída del índice general.
No obstante, la parte baja del selectivo la encabezaron compañías energéticas y renovables: Endesa corrigió cerca del 3,7%, mientras que Solaria, Acciona Energía y Fluidra también registraron retrocesos destacados. Este comportamiento subraya la sensibilidad del mercado español a las noticias sobre energía y a los cambios en sentimiento global.
Contexto de mercado y expectativas sobre política monetaria
Las actas de la Reserva Federal transmitieron que los responsables de política monetaria prefieren mantener los tipos estables salvo evidencia de una caída sostenida de la inflación. En este marco, los analistas siguen valorando la posibilidad de recortes futuros, aunque la ventana temporal y la intensidad de esos recortes dependen de próximos datos macroeconómicos como el empleo y los precios.
En Europa y España, esa prudencia se traduce en una menor flexibilidad para rebajas rápidas de las tasas si la inflación importada por el petróleo se consolida. Como resumen, el mercado descuenta recortes a futuro, pero cada movimiento estará condicionado por la confirmación de una trayectoria desinflacionaria.
Otros movimientos relevantes y la actividad del Tesoro
En el plano internacional, el desempeño de gigantes minoristas como Walmart y Amazon siguió siendo tema de interés: Walmart sorprendió con ventas comparables en Estados Unidos superiores a lo esperado y Amazon consolidó su liderazgo por ingresos frente a su competidor. Estas noticias matizaron la lectura del consumidor y del comercio electrónico en la sesión global.
En el mercado de deuda, el Tesoro Público español colocó más de 5.430 millones de euros en letras a medio y largo plazo, en la zona prevista, ofreciendo una rentabilidad marginal del 3,170% en las obligaciones a 10 años con cupón del 3,3%. Esa referencia sirve de ancla para la curva de tipos en España y condiciona decisiones de inversión en renta fija.
Perspectivas a corto plazo
La combinación de riesgo geopolítico, avance de las materias primas y la cautela de los bancos centrales plantea un escenario donde los movimientos de mercado serán volátiles. Los inversores vigilarán de cerca nuevas noticias sobre Oriente Medio, los próximos datos de inflación y empleo, y las próximas publicaciones de resultados empresariales para calibrar la direccionalidad de los activos.