En el contexto económico actual de España, el término microcrédito se utiliza de diversas maneras, lo que a menudo genera confusión. Esta ambigüedad puede llevar a decisiones financieras que agravan la situación de personas en condiciones vulnerables. Por ello, es fundamental entender las diferencias entre los tipos de microcréditos disponibles para evitar caer en trampas financieras.
Tipos de microcréditos y sus propósitos
Los microcréditos sociales están diseñados con un propósito claro: promover la inclusión financiera y facilitar la generación de ingresos. Estos créditos van dirigidos a personas que, por la falta de garantías, no pueden acceder a la banca tradicional.
La idea es ofrecerles la oportunidad de iniciar o fortalecer un emprendimiento. Las condiciones de estos préstamos son justas, con intereses moderados, y generalmente se acompañan de formación y asesoría.
Criterios de concesión y acompañamiento
Lo que distingue a los microcréditos sociales es que su concesión no se basa en el perfil del solicitante, sino en la viabilidad de su proyecto y su capacidad de reembolso.
La atención se centra en que el plan de negocio sea sostenible a largo plazo. Además, en caso de impagos, no se compromete el patrimonio del solicitante. También es común que exista la opción de renegociar las condiciones de pago para facilitar la devolución del préstamo.
Entidades especializadas, como organizaciones sociales y bancos acreditados, son las encargadas de otorgar estos microcréditos. Por ejemplo, en Nantik colaboramos con Microbank y Youth Business Spain. Nuestro equipo, compuesto por técnicos y voluntarios, acompaña a las personas en la elaboración de su plan de negocio, lo que les permite presentar una propuesta sólida a las entidades que evalúan la viabilidad del proyecto.
El lado oscuro de los créditos rápidos
En contraste, el concepto de microcrédito rápido, que a menudo se refiere a préstamos rápidos o minicréditos de consumo, opera bajo una lógica completamente diferente: la búsqueda de liquidez inmediata. Estos préstamos se pueden solicitar en pocos minutos, sin necesidad de justificar el uso del dinero, y suelen ofrecer montos pequeños con plazos de pago muy cortos. A menudo, se promocionan en medios de comunicación y en la publicidad online, especialmente en los primeros resultados de búsqueda.
Riesgos asociados a los créditos rápidos
Sin embargo, esta aparente facilidad tiene un precio elevado. Los intereses y comisiones son muy altos, lo que se traduce en tasas anuales efectivas (TAE) desproporcionadas. En caso de impago, las consecuencias pueden ser severas, incluyendo recargos, inclusión en registros de morosidad y un alto riesgo de caer en un ciclo de sobreendeudamiento.
Desde Nantik, desaconsejamos encarecidamente el uso de estos productos financieros. Nuestro departamento de Salud Financiera se dedica a educar a la población sobre los riesgos asociados y a la letra pequeña que a menudo acompaña a estos créditos. También nos esforzamos por presionar para que se implementen regulaciones más estrictas en este sector.
La importancia de la claridad en el uso de términos
Es vital entender que no todos los préstamos pequeños son microcréditos sociales. Usar el mismo término para describir productos tan disímiles oculta sus verdaderos impactos. Mientras que los microcréditos sociales buscan empoderar a las personas y fomentar su autonomía económica, los créditos rápidos pueden convertirse en una trampa peligrosa si se utilizan como una solución a problemas estructurales de ingresos.
En Nantik Lum, nos enfocamos en la filosofía del microcrédito social. Nuestro objetivo es ayudar a personas en situaciones de vulnerabilidad para que accedan a financiamiento responsable, dentro de un marco que incluye formación y fortalecimiento de capacidades. El crédito es una herramienta, no un fin, y debe servir para generar ingresos dignos y sostenibles.
Es fundamental llamar a las cosas por su nombre para mantenernos informados y tomar decisiones financieras conscientes.
¿Buscas financiamiento responsable?
Los microcréditos sociales están diseñados con un propósito claro: promover la inclusión financiera y facilitar la generación de ingresos. Estos créditos van dirigidos a personas que, por la falta de garantías, no pueden acceder a la banca tradicional. La idea es ofrecerles la oportunidad de iniciar o fortalecer un emprendimiento. Las condiciones de estos préstamos son justas, con intereses moderados, y generalmente se acompañan de formación y asesoría.0
Los microcréditos sociales están diseñados con un propósito claro: promover la inclusión financiera y facilitar la generación de ingresos. Estos créditos van dirigidos a personas que, por la falta de garantías, no pueden acceder a la banca tradicional. La idea es ofrecerles la oportunidad de iniciar o fortalecer un emprendimiento. Las condiciones de estos préstamos son justas, con intereses moderados, y generalmente se acompañan de formación y asesoría.1