La sesión bursátil registró un giro pronunciado cuando los inversores reaccionaron a noticias que apuntan a una posible reducción de tensiones en Oriente Medio. El IBEX 35 cerró con un avance cercano al 1,04% hasta situarse en los 16.888 puntos, aunque se alejó de los picos intradía que llegaron a rozar los 17.200 puntos.
La jornada quedó marcada por una amplitud excepcional: entre máximos y mínimos del día hubo una diferencia de 924 puntos, un indicador de la volatilidad y de las dudas que todavía pesan sobre el panorama.
La reacción no fue exclusiva de Madrid: en Europa el DAX subió alrededor de un 1,4% y el CAC avanzó cerca del 1,2%.
En Wall Street, el Dow Jones ganó aproximadamente un 1,3% y el Nasdaq avanzó un 1,1%, reflejando un movimiento coordinado de alivio en los mercados globales tras el anuncio político.
Qué sucedió en el parqué
El repunte del índice español se produjo después de que el presidente de Estados Unidos anunciara el aplazamiento de ataques previstos sobre infraestructuras energéticas iraníes, tras conversaciones que calificó como productivas y con «puntos de coincidencia» entre las partes. Esa percepción de acercamiento redujo temporalmente el temor a una escalada mayor que afectara al suministro energético. Sin embargo, los estrategas advierten que, pese al rebote, será necesario ver avances concretos para que la mejora se consolide, porque el mercado sigue muy condicionado por las noticias.
Valores que marcaron la jornada
En el IBEX 35 destacaron movimientos opuestos por sectores: Repsol lideró las caídas con un retroceso superior al 6% debido al descenso del Brent, mientras que Redeia cedió alrededor del 3% e Indra corrigió cerca del 2,9%. En el lado positivo, ArcelorMittal recuperó terreno con subidas próximas al 5%, y otras compañías como IAG (+4,6%), Santander (+4%), Fluidra (+3,8%), Puig (+3,5%) y BBVA (+2,8%) también impulsaron el selectivo.
El petróleo: de pánico a alivio parcial
El mercado energético vivió oscilaciones extremas. El Brent llegó a desplomarse hasta un 14% tocando niveles próximos a 96 dólares por barril en un tramo de la jornada, antes de moderar la caída y estabilizarse en torno a 102 dólares; en sesiones posteriores el crudo volvió a cotizar cerca de niveles superiores, rozando los 105 dólares en algunos momentos. Estas variaciones muestran cómo la percepción sobre el bloqueo del estrecho de Ormuz y las vías de suministro sigue siendo determinante para el precio del combustible.
Factores detrás de la volatilidad del crudo
Entre los elementos que explican las subidas y caídas se cuentan tanto los incidentes en rutas marítimas como las declaraciones de líderes y la respuesta de instituciones. La Agencia Internacional de la Energía se ha mostrado dispuesta a liberar reservas estratégicas si fuera necesario, una medida que contribuye a contener los picos. No obstante, la reapertura del estrecho de Ormuz no es inmediata y las infraestructuras ya dañadas mantienen incertidumbres sobre el suministro a medio plazo.
Impacto en la renta fija y en la política monetaria
La noticia también afectó a la renta fija y al mercado de divisas: los rendimientos de los bonos del Tesoro y el dólar cayeron, ya que los inversores redujeron las apuestas de nuevas subidas de la Reserva Federal y empezaron a valorar cierto margen para recortes en el futuro. Analistas recuerdan que estos movimientos reflejan tanto un alivio momentáneo como el hecho de que los mercados estaban técnicamente sobrevendidos, por lo que parte del rebote puede obedecer a ajustes técnicos más que a un cambio estructural.
En resumen, la sesión volvió a mostrar que el flujo de noticias geopolíticas sigue marcando el rumbo de los activos: el alivio ante una posible desescalada provocó una toma de riesgo que benefició a la bolsa y presionó al petróleo, pero la alta amplitud intradía y la dependencia de futuros comunicados mantienen abiertas las incertidumbres para inversores y responsables de política económica.