El mercado de criptomonedas atraviesa episodios de alta volatilidad en los que confluyen ventas de entidades con riesgo de liquidez y compras de grandes carteras. En informes publicados el 10 de febrero de 2026 y el 12 de febrero de 2026, se registraron movimientos significativos que explican la oscilación reciente de bitcoin y varios tokens relevantes.
Estos sucesos no necesariamente indican un colapso estructural, sino una pérdida de confianza temporal combinada con redistribución de activos entre actores clave.
En este texto desgranamos las causas principales detrás de la corrección, el comportamiento de mineros y ballenas, y qué señales técnicas y de flujo conviene vigilar antes de tomar decisiones de inversión.
Además, abordamos el efecto sobre ether, uniswap y polkadot, y proponemos consideraciones prácticas para operar con prudencia.
Por qué se mueve bitcoin: oferta, demanda y confianza
La cotización de bitcoin ha fluctuado entre los entornos de 60.000 y 71.000 USD en las últimas jornadas.
Parte de la presión bajista proviene de los mineros, que han enviado cantidades relevantes de BTC a exchanges para vender, incrementando la oferta spot. En paralelo, episodios de capitulación entre inversores minoristas han amplificado el movimiento descendente. No obstante, en periodos cortos también se ha observado actividad de acumulación por parte de grandes carteras: algunas ballenas han absorbido decenas de miles de BTC, lo que limita la profundidad del desplome.
Dinámica entre mineros y ballenas
Cuando los mineros liquidan posiciones, suelen generar un flujo inmediato hacia plataformas de intercambio que presiona los precios. Sin embargo, cuando las ballenas compran esa oferta, actúan como colchón que estabiliza el mercado. En reportes recientes se documentaron envíos masivos de BTC a exchanges y, al mismo tiempo, compras netas significativas por parte de grandes direcciones, un patrón que sugiere redistribución más que un fallo estructural del activo.
Altcoins claves: ether, uniswap y polkadot
Ether registró correcciones del orden del 5%, movimientos que en un activo con alta volatilidad suelen combinar toma de ganancias, liquidaciones apalancadas y un aumento del nerviosismo. Lo esencial para el inversor es determinar si la caída vulnera soportes de medio plazo o si se trata de una pausa dentro de una tendencia alcista. Asimismo, el volumen acompaña el precio: una bajada con bajo volumen suele ser menos alarmante que una con pánico distribuido.
Por su parte, Uniswap (UNI) mostró variaciones que van desde descensos hasta rebotes superiores al 4% en días distintos. Al tratarse de un token vinculado a protocolos de DeFi, su cotización es especialmente sensible a cambios en liquidez y a noticias sobre adopción institucional. La clave para evaluar UNI no es el retroceso diario, sino si el protocolo continúa generando volumen de operaciones y comisiones, indicadores directos de uso real.
Polkadot: rebote técnico y desafío de adopción
Polkadot (DOT) experimentó repuntes técnicos luego de tocar zonas de fuerte sobreventa, impulsado también por expectativas de ajustes en su emisión que podrían reducir la inflación del token. A pesar del rebote, la perspectiva de medio plazo sigue condicionada a la capacidad del ecosistema para atraer desarrolladores y casos de uso tangibles. Para muchos inversores, DOT representa una apuesta de alto riesgo con potencial a largo plazo, pero con volatilidad extrema.
Riesgos operativos y buenas prácticas de trading
Los episodios de congelación de retiradas en algunas plataformas, reportados en materia de liquidez, recuerdan el riesgo de contraparte que enfrentan los inversores institucionales y minoristas. Ante esto, es imprescindible seleccionar un bróker confiable y aplicar gestión de riesgo rigurosa: tamaño de posición limitados, stop loss adecuados y comprensión del producto que se opera.
Para quienes utilicen derivados, las opciones barrera ofrecen herramientas interesantes: permiten apalancamiento controlado y un nivel de riesgo definido por la knock-out. No obstante, estos instrumentos son complejos y requieren conocer las condiciones de la barrera, el apalancamiento implícito y la ausencia de comisiones en ciertos productos específicos. La transparencia en el riesgo y la disciplina en la ejecución son determinantes.
Si decides operar, pasos prácticos incluyen abrir cuenta con un intermediario regulado, familiarizarse con una cuenta demo si está disponible, seleccionar el activo y dirección estimada (largo o corto), y ajustar órdenes y tamaño acorde al riesgo aceptable. Monitorizar posiciones y revisar noticias de contraparte o flujos también es fundamental.
La lectura combinada de flujos, volúmenes y niveles técnicos es la mejor guía para evitar reacciones impulsivas y construir estrategias con gestión de riesgo.