En el marco de las políticas para reforzar la competitividad y la sostenibilidad empresarial, el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha impulsado dos iniciativas orientadas a facilitar el acceso de las pymes a recursos financieros para proyectos verdes. Estas herramientas combinan estandarización de información y un espacio de colaboración entre reguladores y el sector privado.
Su propósito central es reducir la complejidad administrativa que enfrentan las pequeñas y medianas empresas cuando solicitan financiación relacionada con la transición energética y la adaptación al riesgo climático.
Las novedades se han concebido para ser prácticas y proporcionales, atendiendo a que las pymes no cuentan con los mismos recursos técnicos que las grandes compañías.
Con estas medidas se busca también mejorar la capacidad de las entidades financieras para evaluar y movilizar capital hacia actividades sostenibles, fomentando así una mayor oferta de préstamos y productos financieros verdes que sean accesibles y adecuados para empresas de tamaño reducido.
Eco-track: una huella verde simplificada
La primera de las herramientas, Eco-Track, es una plataforma diseñada para que cualquier pyme pueda describir y resumir su huella de sostenibilidad con un formato estandarizado y fácil de cumplimentar. En lugar de exigir reportes complejos o extensos, Eco-Track selecciona un conjunto básico de indicadores alineados con estándares europeos voluntarios, lo que facilita que la información relevante llegue de manera clara a los bancos y entidades de crédito. Esto permite acelerar procesos de evaluación y reducir costes administrativos tanto para solicitantes como para financiadores.
Beneficios para las pymes y las entidades financieras
Para las pymes, la principal ventaja es la reducción de la barrera informativa: presentar una huella verde estandarizada ayuda a demostrar la idoneidad de un proyecto sostenible sin requerir equipos especializados de reportes. Para las entidades financieras, Eco-Track facilita la gestión de carteras orientadas a la sostenibilidad, mejorando la capacidad de análisis del riesgo climático y permitiendo una asignación más eficiente del capital destinado a proyectos verdes.
Eco-lab: un laboratorio de ideas para financiar la transición
La segunda iniciativa, Eco-Lab, actúa como un espacio de innovación donde empresas, bancos y supervisores pueden proponer y testar metodologías, fuentes de datos y soluciones prácticas para mejorar la canalización de la financiación sostenible. Se trata de un foro de co-creación con vocación de producir guías, estudios y propuestas que después puedan ser adoptadas por reguladores o integradas en productos financieros. El laboratorio busca acelerar la aparición de soluciones escalables que faciliten la materialización de proyectos verdes, especialmente aquellos de carácter innovador o con dificultades temporales de viabilidad económica.
Líneas de trabajo y difusión
Entre los temas prioritarios para Eco-Lab figuran metodologías para medir el riesgo físico del cambio climático, fuentes de datos estandarizadas y mecanismos para evaluar productos financieros novedosos. El laboratorio elaborará informes periódicos para compartir resultados y recomendaciones, fomentando la replicabilidad de soluciones exitosas y el aprendizaje conjunto entre el sector público y privado.
Impacto y recomendaciones para la movilización de capital
En la discusión sobre la situación de la financiación sostenible en España se constató que el volumen destinado a este tipo de préstamos ha crecido de forma notable, y que la demanda está siendo atendida por el sector financiero. No obstante, se identificaron áreas donde la intervención pública puede ser determinante: por un lado, mediante avales que hagan más atractiva la financiación de proyectos rentables pero con barreras de percepción de riesgo; por otro, mediante subvenciones y ayudas que permitan viabilizar proyectos no viables por sí solos, ya sea por su carácter innovador o por la incertidumbre en la demanda.
Estas conclusiones se vinculan además con la operativa de instrumentos públicos de apoyo a la inversión, donde fórmulas que permitan compartir riesgos entre administraciones y el sector privado pueden facilitar un mayor despliegue de proyectos verdes. En conjunto, Eco-Track y Eco-Lab pretenden ofrecer herramientas prácticas para que las pymes mejoren su resiliencia, reduzcan costes asociados a la adaptación y aumenten su competitividad en un mercado cada vez más orientado hacia la sostenibilidad.