El crecimiento del uso de criptomonedas ha obligado a las administraciones a adaptar sus obligaciones informativas. Si mantienes activos digitales en exchanges o monederos localizados fuera de España, es imprescindible saber cuándo debes notificar esos saldos a la Agencia Tributaria.
En este texto explicamos de forma clara los umbrales, los formularios implicados y los plazos que debes respetar para cumplir con la normativa sin errores.
La novedad principal afecta a los contribuyentes con criptomonedas custodiadas en el extranjero cuyo valor total supera determinados límites.
Además, repasamos cómo interactúan estas obligaciones informativas con la tributación en el IRPF y con el cálculo del Impuesto sobre el Patrimonio, y qué documentación técnica conviene conservar para justificar saldos y movimientos.
Obligación de informar y umbral de valor
Existe una obligación específica para declarar criptomonedas situadas fuera de España cuando el valor agregado de esos saldos supera los 50.000 euros. Esta obligación se instrumenta mediante el modelo 721, pensado para recoger la titularidad y los saldos de monedas virtuales custodiadas por terceros en el extranjero. Es importante distinguir entre tener una wallet propia y mantener fondos en un custodio: ambos supuestos pueden exigir información si el umbral se supera.
Periodo y referencia temporal
La obligación de presentar información se aplica a los saldos existentes a 31 de diciembre de 2026 y la Agencia Tributaria ha fijado el plazo de presentación del modelo 721 entre el 1 de enero y el 31 de marzo de 2026. Además, la exigencia de declarar esta información se vincula a los datos del ejercicio 2026; por tanto, cualquier saldo computable en esa fecha que exceda los 50.000 euros debe ser comunicado en ese intervalo temporal.
Qué formularios existen y qué documentación requieren
Además del modelo 721, se han diseñado otros formularios que complementan la información sobre intermediarios. Los modelos 172 y 173 recogen datos facilitados por proveedores y plataformas cripto, en línea con la regulación que trata de replicar el esquema del modelo 720 para bienes en el extranjero. Los obligados a declarar incluyen a titulares, beneficiarios, autorizados y apoderados vinculados a las claves públicas y monederos.
Datos concretos a incluir
En la declaración será necesario identificar al declarante mediante su identificador fiscal y reflejar detalles técnicos como la dirección pública del monedero o la clave pública asociada, el tipo de criptoactivo, el número de unidades al inicio y al final del período, y el valor en euros del saldo a 31 de diciembre de 2026. Estos datos permiten a la Administración vincular movimientos en blockchain con identidades fiscales cuando existan conexiones verificables.
Relación con tributación en IRPF y patrimonio
Paralelamente a la obligación informativa, las ganancias patrimoniales derivadas de transmisiones de criptomonedas deben declararse en el IRPF. Además, desde 2026 los activos virtuales forman parte de la base para el cálculo del Impuesto sobre el Patrimonio cuando proceda. Por tanto, la presentación del modelo 721 no exime de declarar beneficios, pérdidas ni de cumplir con otras obligaciones fiscales relativas a criptoactivos.
Consejos prácticos y riesgos de incumplimiento
Registrar correctamente las operaciones y conservar evidencias —como hashes de transacción, extractos de exchanges y registros de transferencias entre wallets— es esencial para justificar ante la Administración que un movimiento fue un traspaso y no una transmisión sujeta a tributación. La falta de declaración o errores en la información pueden dar lugar a requerimientos y sanciones, por lo que conviene planificar con antelación y, cuando proceda, acudir a un asesor fiscal especializado.
Asistencia profesional
Si tienes dudas sobre cómo cumplimentar el modelo 721 o sobre la interacción entre obligaciones informativas y tributarias, la vía prudente es consultar con profesionales. Un asesor con experiencia en fiscalidad cripto puede ayudar a valorar situaciones complejas, aplicar criterios contables y fiscales adecuados y preparar la documentación que respalde la declaración ante la Agencia Tributaria.
En resumen, declarar criptomonedas en el extranjero no es opcional cuando se superan los umbrales establecidos. Mantener registros claros, cumplir los plazos y emplear el modelo correcto son pasos imprescindibles para evitar sanciones y para que la gestión fiscal de tus criptoactivos sea ordenada y transparente.