La situación de Cellnex ha generado preocupación en los últimos tiempos. A pesar de que el IBEX 35 cerró 2026 con un notable aumento del 49%, Cellnex experimentó una caída del 10%, convirtiéndose en uno de los valores más afectados del índice.
El inicio de 2026 no ha sido más alentador; la empresa ocupa la segunda posición en pérdidas dentro del selectivo, con un descenso acumulado del 5% en lo que va del año.
Desde sus máximos históricos en 2026, cuando alcanzó los 58 euros por acción, la cotización de Cellnex ha ido en picada, situándose actualmente en aproximadamente 26 euros.
Esta tendencia ha llevado a muchos analistas a considerar que la compañía está subvalorada. De hecho, casi el 80% de los expertos que siguen su rendimiento, según Bloomberg, sugieren aprovechar la situación y comprar acciones.
Factores que afectan la recuperación de Cellnex
A pesar de las recomendaciones favorables, el panorama para Cellnex no parece prometedor en el corto plazo. Un reporte reciente de Jefferies destaca un entorno negativo para el sector de las torres de telecomunicaciones, señalando un deterioro del momentum de los beneficios y la escasez de catalizadores que puedan impulsar la recuperación. Las proyecciones sugieren que, ante una demanda moderada y con incertidumbres relacionadas con la consolidación de las operadoras, la situación podría complicarse aún más.
Impacto de la consolidación del sector
Uno de los principales motivos de preocupación para los analistas es el proceso de consolidación que está afectando al sector de telecomunicaciones en Europa. Con reguladores que muestran una postura más favorable, se han observado movimientos de consolidación en mercados como España, con la fusión de MasOrange, y en Italia, donde Fastweb y Vodafone han comenzado a reestructurarse. Esto genera inquietudes sobre la estabilidad de los contratos de Cellnex y plantea dudas sobre su capacidad de crecimiento y rentabilidad a largo plazo.
Revisiones de las expectativas de ingresos
Frente a este panorama desfavorable, Jefferies ha recortado el precio objetivo de Cellnex en un 24%, estableciéndolo en 34 euros, y ha ajustado a la baja su estimación de ingresos para el año en curso en un 1%. Este recorte refleja la inestabilidad en el sector, donde la inflación contenida y el escaso apetito inversor en los operadores móviles contribuyen a una perspectiva sombría. Los analistas han ajustado sus expectativas por debajo de las guías proporcionadas por Cellnex, lo que subraya la necesidad de que la empresa demuestre un cambio significativo en su desempeño.
Perspectivas a futuro para Cellnex
A pesar de los desafíos, Jefferies mantiene su recomendación de compra para las acciones de Cellnex, argumentando que el descuento actual en su valoración es injustificado. Sin embargo, para que la percepción sobre la empresa cambie, es crucial que se evidencie un final a las revisiones a la baja de sus beneficios. Esto podría depender de un aumento en la inversión por parte de sus clientes, facilitado por la consolidación del sector, que podría generar sinergias y un aumento en la demanda de datos.
Aunque Cellnex enfrenta un camino lleno de obstáculos, la posibilidad de que su situación mejore a largo plazo no puede ser descartada. Los inversores deben estar atentos a las señales de un cambio en el ciclo y a cómo la empresa se adapta a las nuevas condiciones del mercado.