En febrero 2026 la dinámica del mercado cripto mostró episodios de turbulencia a corto plazo, marcados por entradas y salidas de capital institucional y un contexto geopolítico complejo. Aun así, el análisis macro sugiere que las fuerzas dominantes siguen siendo económicas y no exclusivamente internas del ecosistema criptográfico.
La relajación de las condiciones financieras, junto con expectativas de crecimiento más sólidas, crea un telón de fondo en el que bitcoin y otras criptomonedas podrían estar significativamente infravaloradas.
Los choques recientes entre bitcoin y activos tradicionales, especialmente el oro, obedecen en gran medida a factores propios de la cadena de bloques y del comportamiento de los tenedores: movimientos de oferta desde holders de largo plazo y la cascada de liquidaciones observadas en trimestres previos.
En este contexto, muchos inversores recurrieron de forma automática a refugios clásicos, intensificando la divergencia entre oro y bitcoin. Aun así, las métricas históricas y de liquidez global indican que existe margen para una rotación de capitales desde metales preciosos hacia activos digitales conforme el apetito por riesgo se normalice.
Señales on-chain y valoración
Los indicadores on-chain ofrecen una lectura de presión vendedora y de reasignación de activos hacia participantes con mayor convicción. Conceptos como el drawdown reflejan el mayor retroceso del ciclo para bitcoin, mientras que métricas de acumulación sitúan al activo en niveles de valoración históricamente atractivos. Estos episodios de compresión tienden a resolverse mediante una normalización de la volatilidad relativa frente a otros activos financieros, no por una perpetuación indefinida de la desconexión.
Distribución de la oferta y acumulación
La distribución de la oferta desde holders a corto plazo y las liquidaciones en cascada han agravado la presión vendedora, pero también han permitido una absorción de oferta por parte de inversores más convencidos. Este proceso de transferencia —esencial para la formación de suelos— suele preceder a fases de recuperación cuando los catalizadores macroeconómicos vuelven a colocarse del lado del riesgo. Por ello, las métricas on-chain deben interpretarse junto con el entorno macro para estimar la sostenibilidad de cualquier rebote.
Contexto macro y posibles catalizadores
Las señales desde divisas y materias primas apuntan hacia una reflación global, un entorno generalmente favorable para activos de riesgo como bitcoin. Bitwise enfatiza que, en presencia de mayor liquidez y expectativas de crecimiento, la relación relativa entre oro y bitcoin —a menudo referida mediante el ratio BTC/oro— aparece sesgada hoy a favor del metal precioso. Históricamente, el oro ha precedido movimientos en bitcoin con desfases temporales, lo que sugiere que una rotación hacia activos digitales es plausible cuando los flujos de riesgo regresen.
ETF, política monetaria y flujos institucionales
Entre los posibles catalizadores figuran decisiones de política monetaria y la aparición o expansión de vehículos institucionales como ETF. Estos factores pueden facilitar la entrada sostenida de capital y acelerar un ajuste al alza en relación con los fundamentales macro. No obstante, el momento exacto del cambio de tendencia sigue siendo difícil de predecir, dependiente de la interacción entre liquidez global, apetito por riesgo y eventos geopolíticos.
Riesgos, escenario y conclusión
A pesar de las condiciones favorables descritas, persisten riesgos: la volatilidad técnica, episodios de incertidumbre geopolítica y movimientos de oferta por parte de grandes holders pueden prolongar la presión a corto plazo. Sin embargo, la combinación de valoraciones comprimidas, señales de reflación y la transferencia de activos hacia inversores con mayor convicción sugiere un escenario con un potencial significativo de recuperación para bitcoin frente a sus fundamentales macro en los meses por venir.
Si los catalizadores macroeconómicos y los vehículos institucionales actúan como desencadenantes, podría producirse un catch-up relevante de bitcoin respecto a otros activos de reserva de valor. La prudencia y el seguimiento de indicadores on-chain y macro serán claves para evaluar la llegada de ese punto de inflexión.