philippe aghion: impacto de la ia en crecimiento y empleo

philippe aghion sostiene que la ia actuará como una nueva revolución industrial, elevando el crecimiento y demandando políticas públicas que amortigüen su impacto a corto plazo mediante prestaciones y formación

En una evaluación sobre el futuro económico, Philippe Aghion, galardonado con el premio Nobel de Economía, plantea que la inteligencia artificial funcionará como una auténtica revolución industrial. Según su cálculo, la adopción extendida de estas tecnologías podría aumentar el ritmo de avance económico en al menos un 0,7% anual durante diez años.

Esta estimación, difundida en un artículo publicado el 14/02/2026, sitúa a la IA como un factor estructural que transformará sectores, productividad y mercados laborales.

Al mismo tiempo, Aghion subraya la necesidad de políticas públicas que suavicen las consecuencias inmediatas de esa transformación.

Entre sus propuestas figuran medidas de protección temporal, como prestaciones económicas para trabajadores desplazados, y programas intensivos de formación que faciliten la reconversión profesional. Estas ideas combinan una visión optimista sobre el potencial de la tecnología con un enfoque pragmático respecto a los efectos sociales que pueden surgir en el proceso de adopción.

Ia como nueva fase de la revolución industrial

El argumento central de Aghion es que la inteligencia artificial no es una mejora incremental sino una palanca de cambio comparable a las revoluciones industriales previas. En este sentido, describe la IA como una tecnología general-purpose que puede aumentar la productividad en múltiples industrias, desde la manufactura hasta los servicios financieros. El efecto acumulado de esas mejoras productivas explicaría el incremento anual de 0,7% en el crecimiento económico proyectado por una década, una cifra que, aunque puede parecer modesta, tiene implicaciones significativas para el producto interior bruto y el bienestar agregado.

Empleo: más trabajo pero diferente

Contrario a la narrativa que anticipa una eliminación masiva de puestos, Aghion apuesta por un resultado neto positivo en empleo. El economista argumenta que la innovación tecnológica suele generar nuevas demandas laborales y sectores emergentes, aunque con perfiles distintos a los actuales. Por eso es clave preparar a la fuerza laboral mediante formación continua y políticas activas que faciliten la transición a ocupaciones complementarias a la IA, como labores de supervisión, diseño de sistemas y tareas creativas o interpersonales que la tecnología no puede automatizar por completo.

Transición y desigualdades

Aghion advierte, sin embargo, que la velocidad y la naturaleza de la transición pueden acentuar desigualdades territoriales y sectoriales. Regiones con menor capacidad educativa o infraestructuras digitales pueden quedarse rezagadas, y ciertos colectivos laborales podrían experimentar periodos prolongados de desempleo o subempleo. Por eso, más allá de los beneficios agregados, él reclama diseños de política pública que aborden la distribución de ganancias y oportunidades, minimizando brechas sociales y económicas.

Políticas recomendadas: prestaciones y formación

Para mitigar los impactos de corto plazo, Aghion propone una combinación de medidas: prestación temporal para trabajadores afectados, programas de reciclaje profesional financiados públicamente y estímulos a la inversión en capital humano. Estas intervenciones buscan proteger a quienes sufren la transición sin frenar la adopción tecnológica. En su planteamiento, las prestaciones actúan como un amortiguador mientras se completan procesos de formación y recolocación, y la inversión en habilidades reduce la duración del desempleo y mejora la adaptación a nuevas ocupaciones vinculadas a la IA.

Implementación práctica

En términos operativos, Aghion sugiere programas focalizados y temporales, con evaluaciones periódicas para ajustar su alcance. La eficacia depende de combinar incentivos a empresas para contratar talento reentrenado y de alianzas público-privadas que diseñen planes de estudio alineados con demandas reales del mercado. Además, recomienda priorizar la educación en competencias digitales y en habilidades cognitivas superiores, que son complementarias a los sistemas automatizados.

En síntesis, la posición de Philippe Aghion articula optimismo y cautela: la IA puede ser un motor de crecimiento y generación de empleo, pero su implementación requiere políticas temporales de protección y esfuerzos sostenidos en formación. Ese equilibrio entre impulso tecnológico y redes de seguridad social orientadas a la reconversión profesional es, según Aghion, la vía para maximizar beneficios y reducir costes sociales durante la transición que ya comenzó a acelerarse.

Scritto da Staff

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