Cuando una persona o un emprendimiento busca dinero para poner en marcha un proyecto, lo habitual es fijarse en la tasa de interés. No obstante, existe un indicador más completo que refleja el desembolso real: el Costo Financiero Total. Entender este concepto permite planificar mejor las finanzas y evitar sorpresas en el pago de cuotas.
En este texto explicamos de forma directa qué es el CFT, qué elementos lo componen y cómo utilizarlo para comparar ofertas de distintos proveedores de crédito.
La explicación que sigue está pensada para quienes administran un taller, una microempresa o trabajan de manera independiente y necesitan evaluar opciones de financiamiento con criterio.
Encontrarás definiciones concretas, diferencias clave con otros indicadores y recomendaciones prácticas para pedir información a las entidades financieras, con especial énfasis en la transparencia que ofrece la banca pública.
Qué significa realmente el cft
El CFT es el indicador que expresa el costo total de un préstamo en términos porcentuales.
A diferencia de la tasa nominal anual, que solo muestra el interés aplicado al capital, el Costo Financiero Total incorpora todos los cargos adicionales asociados al crédito. Es decir, reúne el interés más elementos como comisiones, seguros vinculados al préstamo, impuestos sobre las operaciones financieras y otros gastos administrativos que la entidad pueda cobrar. Por eso, cuando se pretende conocer cuánto se pagará
Tna vs cft: la diferencia que impacta tu bolsillo
La Tasa Nominal Anual (TNA) suele aparecer como el número publicitado en los folletos comerciales: es el interés anual sobre el capital prestado sin considerar los costos adicionales. En cambio, el CFT ofrece una visión integral. Imagina dos préstamos con la misma TNA, pero uno con comisiones altas y seguro obligatorio: el segundo tendrá un CFT superior y, por ende, resultará más caro. Por ese motivo, al comparar alternativas es imprescindible solicitar el CFT y no quedarnos solo en la tasa anunciada.
Qué preguntas hacer al comparar créditos
Para tomar una decisión informada conviene pedir el detalle por escrito de cada componente que forma el CFT. Algunas preguntas útiles: ¿qué comisiones se aplican al otorgamiento y a la administración? ¿existen seguros obligatorios y qué cubren? ¿cómo se calculan los impuestos sobre los intereses? Solicitar un ejemplo de calendario de pagos con la cuota final y el desglose ayuda a visualizar el impacto mensual. Además, comparar el CFT entre propuestas revela cuál realmente resulta más económico.
Cómo calcular las cuotas y planificar el pago
El cálculo exacto de la cuota requiere conocer la TNA, el plazo, el monto y todos los cargos adicionales. En muchos casos, la forma más práctica es solicitar a la entidad una oferta formal que incluya el monto de la cuota con todos los conceptos integrados. Desde la perspectiva del tomador, es recomendable preparar un presupuesto previsional que contemple la cuota, los gastos operativos del negocio y un colchón para imprevistos. De esta manera se evita que el crédito termine complicando la liquidez cotidiana.
Herramientas y ejemplos prácticos
Existen calculadoras online que permiten introducir la TNA, comisiones y seguros para obtener el CFT y el monto de la cuota. Otra alternativa es pedir a la entidad un simulador o el detalle en un contrato previsible. Si recibes dos propuestas distintas, compara el CFT, el monto total a devolver y el flujo de pagos mensuales; esto muestra cuál opción se ajusta mejor a la capacidad de pago del emprendimiento.
Por qué considerar la banca pública
La banca pública suele ofrecer condiciones orientadas a sostener la actividad productiva con criterios de transparencia y sostenibilidad. Al operar con una entidad pública, muchas veces se accede a líneas pensadas para emprendimientos y trabajadores independientes, con asesoramiento personalizado para entender el CFT y planificar la operación. Preguntar por programas de microcréditos o líneas específicas para pymes y emprendimientos puede abrir alternativas con requisitos y costos más acordes a la realidad del proyecto.
Si estás evaluando un crédito, pide siempre el documento con el desglose del CFT y busca asesoramiento si lo necesitás. Con la información completa, comparar es sencillo y permite elegir la opción que mejor preserve la salud financiera de tu emprendimiento. La decisión informada es la que evita endeudamientos que comprometan el día a día del trabajo.