En la actualidad, los códigos QR se han convertido en una herramienta habitual en restaurantes, tiendas y espacios públicos. Originalmente diseñados para rastrear productos en la industria automotriz, han evolucionado hacia accesos rápidos a información y servicios. No obstante, su uso generalizado ha traído consigo una serie de riesgos de seguridad que muchos usuarios pasan por alto.
El auge de los códigos QR
Desde su creación en 1994 por la empresa japonesa Denso Wave, los códigos QR han experimentado un crecimiento notable. Durante la pandemia de COVID-19, su uso se disparó, convirtiéndose en una herramienta común para acceder a menús digitales o conectarse a redes Wi-Fi sin contacto físico.
En 2026, es habitual encontrar estos códigos en productos de consumo, publicaciones en redes sociales y carteles publicitarios. Esta expansión, aunque práctica, también suscita preocupaciones sobre su seguridad.
Los peligros asociados a los códigos QR
Un concepto crítico en el contexto de los códigos QR es el quishing, una variante del phishing que utiliza códigos QR maliciosos para engañar a los usuarios.
Estos códigos pueden estar ubicados en lugares aparentemente legítimos, como máquinas expendedoras o restaurantes, pero redirigen a sitios web fraudulentos o descargan software dañino. Recientemente, el FBI advirtió sobre ataques organizados por grupos cibernéticos que buscan robar información personal mediante estos métodos.
La Federal Trade Commission de EE. UU. también ha emitido alertas sobre la seguridad de los códigos QR, enfatizando que algunos pueden llevar a malware, poniendo en riesgo los datos de los consumidores. En un caso reciente en el Reino Unido, se identificó un esquema donde códigos QR legítimos para pagos de estacionamiento fueron sustituidos por versiones fraudulentas que redirigían a cuentas de delincuentes.
Medidas de protección al usar códigos QR
Para evitar caer en las trampas del quishing, es fundamental adoptar un enfoque crítico al escanear códigos QR. Los expertos recomiendan no escanear códigos en lugares desconocidos o que provengan de fuentes no verificadas. Antes de confirmar cualquier acción tras escanear un código, revisa la URL que se presenta. A menudo, el escaneo de un código QR proporciona un enlace previo que debes evaluar con atención.
Cuidados adicionales y herramientas de seguridad
El uso de herramientas de ciberseguridad como VPNs puede ayudar a proteger tu información, aunque no son infalibles. Es esencial tener un software antivirus actualizado y estar alerta ante cualquier actividad inusual en tus dispositivos. Además, siempre que sea posible, opta por ingresar manualmente las direcciones URL en lugar de depender de códigos QR, especialmente si tienes dudas sobre su origen.
Así, mientras que los códigos QR ofrecen conveniencia y accesibilidad, también representan un terreno fértil para los ciberdelincuentes. Ser conscientes de los riesgos y adoptar prácticas de seguridad adecuadas te permitirá disfrutar de los beneficios de esta tecnología sin comprometer tu información personal.