El mercado de viviendas en la Región Metropolitana vivió un repunte relevante: durante 2026 se concretaron 26.386 ventas, lo que representa un incremento del 10% respecto de 2026. Aunque este nivel no alcanza los promedios históricos del sector, constituye la mayor actividad en cuatro años y reactiva la discusión sobre la evolución de la plusvalía y el valor futuro de los inmuebles en la capital.
Más allá del volumen, expertos y analistas insisten en la importancia de evaluar la calidad del crecimiento. No todos los aumentos en la oferta o en la demanda se traducen en una valorización sostenida: factores como la infraestructura, el perfil demográfico y la regulación urbana determinan si la valorización será estable o efímera.
Qué dicen las proyecciones y qué implican
Las estimaciones privadas elaboradas a partir de este repunte plantean escenarios moderados de recuperación: se proyecta que el valor de las viviendas podría aumentar entre 3% y 7% anual en 2026, con promedios cercanos al 5% en zonas urbanas consolidadas.
Estas cifras reflejan un entorno de reactivación, pero no constituyen una garantía uniforme para todos los barrios.
Variación por tipo de zona
Los incrementos previstos tienden a concentrarse en sectores con oferta de servicios, conectividad y consolidación urbana. En contraste, áreas que registran crecimiento por volumen de proyectos, pero sin mejoras en equipamiento o accesos, muestran mayor riesgo de desaceleración en la valorización. En otras palabras, la naturaleza del crecimiento urbano importa tanto como las cifras de ventas.
Factores que determinan la sostenibilidad de la plusvalía
Especialistas subrayan tres elementos clave para entender si el aumento de precios se mantendrá: liquidez del mercado, perfil de los nuevos residentes y cambios regulatorios. La liquidez se observa en la relación entre precio y tiempo de venta: incrementos de precio acompañados de plazos de cierre más largos pueden anticipar correcciones.
Perfil de los habitantes y estabilidad
Los barrios que han atraído a profesionales jóvenes o familias suelen mostrar incrementos más estables, porque la demanda se ancla en necesidades reales de vivienda, empleo y servicios. Por el contrario, zonas cuyo crecimiento responde principalmente a un aumento en la oferta de proyectos —sin un cambio en el perfil socioeconómico de los residentes— tienden a experimentar fluctuaciones más marcadas en la plusvalía.
El rol de la regulación y la planificación urbana
Los marcos regulatorios influyen directamente en la trayectoria de los precios. Cambios en densidad, permisos y límites urbanísticos pueden potenciar o moderar la valorización. Las áreas con límites de desarrollo claros suelen mantener mejor su valor, mientras que aquellas con alta flexibilidad en normas de uso y densidad pueden enfrentar ajustes de precio más frecuentes.
Francisco Recabarren, gerente general y fundador de Hogarízate, advierte que es habitual confundir movimiento con sostenibilidad: «Un aumento en la actividad no indica automáticamente que todos los sectores valorizarán de manera sostenida». Según Recabarren, evaluar proyectos de forma aislada sin considerar el tejido urbano y la proyección de servicios suele inducir a errores de valoración.
Cómo interpretar estos datos si piensa en invertir
Para quienes consideran invertir en el mercado residencial de la capital, es aconsejable mirar indicadores complementarios al número de ventas: tiempos promedio de comercialización, calidad de la conectividad, oferta de servicios y previsiones regulatorias. La suma de estas señales permite diferenciar entre un auge pasajero y un proceso de valorización sustentable.
En síntesis, el cierre de 2026 con 26.386 viviendas vendidas y un alza del 10% frente a 2026 anuncia una recuperación del sector en la Región Metropolitana, pero la persistencia de la plusvalía dependerá de factores locales y estructurales: liquidez, perfil de residentes, infraestructura y cambios regulatorios. Quienes analicen oportunidades de compra o inversión deben combinar datos cuantitativos con una evaluación cualitativa del entorno urbano para tomar decisiones informadas.