Enagás recupera beneficios y garantiza dividendo de 1 euro para 2026
Enagás presentó resultados anuales que tranquilizaron a los mercados y empujaron al alza su cotización. El grupo registró un beneficio neto consolidado de 339,1 millones de euros en.
La cifra supone la vuelta a la senda positiva después de las pérdidas contables del ejercicio anterior por minusvalías vinculadas a la venta de su participación en Tallgrass Energy.
La compañía incorporó en sus cuentas impactos no recurrentes por operaciones puntuales.
¿Qué interesa hoy a los inversores? La confirmación de las guías operativas y la garantía de un dividendo de 1 euro por acción para 2026, que sitúa a Enagás entre los valores del IBEX 35 con mayor rentabilidad por dividendo, en torno al 6%-7% según la cotización actual.
Resultados ajustados: qué queda en la cuenta recurrente
Al separar partidas extraordinarias de las recurrentes se obtiene una lectura más precisa. La compañía registró plusvalías por desinversiones, entre ellas activos como Soto la Marina y Sercomgas. También contabilizó la revalorización por la compra del 51% de Axent.
El beneficio recurrente ascendió a 266,3 millones de euros, un 14% menos que el ejercicio previo. Los analistas esperaban ese ajuste por la menor aportación del negocio regulado.
El ebitda resistió mejor de lo previsto
El ebitda alcanzó 675,7 millones, con una caída del 11,2% que resultó menor a lo estimado por el mercado. Entidades como UBS y Banco Sabadell señalaron que tanto el ebitda trimestral como el anual superaron sus proyecciones.
¿Por qué aguantó el ebitda? La explicación principal fue un plan de eficiencia que recortó costes operativos y optimizó la estructura. Los gastos operativos bajaron un 0,6% en un contexto de contracción de la base de activos regulados y menores retribuciones por continuidad de suministro. Además, las participadas mostraron un desempeño favorable que ayudó al agregado.
Deuda más controlada y coste financiero en retroceso
Los analistas valoraron la gestión prudente del apalancamiento. La deuda neta permaneció en niveles manejables y el coste financiero medio de la deuda bruta mejoró hasta el 2,1%, desde el 2,6% del ejercicio anterior. Esa reducción ofrece margen para financiar inversiones futuras y mitiga el riesgo sobre la capacidad de pago del dividendo.
Implicaciones para inversiones en hidrógeno y tecnologías limpias
Con un coste de la deuda más bajo y un balance considerado sólido, los expertos ven margen para proyectos en tecnologías emergentes. Banco Sabadell estima poco riesgo de balance para que Enagás desarrolle inversiones en hidrógeno a partir de 2027 sin sacrificar el dividendo a medio plazo. Bankinter mantiene recomendación de compra y afirma que incluso un ajuste temporal del dividendo para financiar hidrógeno verde mantendría una rentabilidad atractiva.
Guías 2026: cifras y expectativas
La compañía confirma guías alineadas con el consenso para 2026: un beneficio neto recurrente cercano a 235 millones de euros; un ebitda estimado en torno a 620 millones; y una deuda aproximada de 2.400 millones. Estas cifras, junto al compromiso de dividendo, ofrecen una lectura prudente pero positiva sobre la capacidad de Enagás para remunerar al accionista mientras avanza en su transición energética.
El paladar no miente: detrás de cada cifra hay decisiones de gestión que marcan el sabor del futuro financiero. Para inversores tradicionales y nuevos actores atraídos por rentabilidades elevadas —incluidos interesados en activos de renta frente a la volatilidad cripto— la clave será seguir la sostenibilidad de los ingresos regulados y el impacto de las futuras inversiones. Último dato relevante: la confirmación del dividendo de 1 euro por acción para 2026.