El salario medio de la economía española alcanzó los 2.055 euros mensuales en 2025, lo que representa un crecimiento nominal del 3,4% respecto al año previo. Ese alza equivale a 67 euros más al mes o 804 euros al año, según la encuesta de coste laboral del INE utilizada por el Instituto Adecco. No obstante, la inflación anual cerró en un 2,7% (IPC medio), lo que redujo la mejora del poder adquisitivo real a tan sólo 0,7%, es decir, 14 euros adicionales al mes.
Cuando se observan los datos acumulados desde 2019, la tendencia no es tan alentadora. En ese periodo, los salarios nominales crecieron un 21,3%, mientras que la inflación acumulada se ubicó en el 22,7%, provocando una pérdida neta del 1,1% en el poder de compra de los trabajadores. Este desequilibrio muestra que, pese a los aumentos anuales, la paridad salarial sigue rezagada frente al alza de precios.
Desempeño sectorial y tamaño de la empresa
El sector que lideró el incremento nominal fue la construcción con un aumento del 4,4% que llevó su media a 1.958 euros mensuales. En términos reales, la construcción también registró el mayor avance del poder adquisitivo, con un 1,7% de mejora. La industria aunque quedó detrás en crecimiento, conserva la remuneración más alta del conjunto, alcanzando 2.310 euros al mes. El sector servicios se ubicó en 2.020 euros, mientras que la rama de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado marcó el salario medio más elevado, 4.246 euros, con un incremento del 3,8%.
En el extremo opuesto, la hostelería volvió a registrar la media más baja del país: 1.331 euros al mes, pese a un aumento nominal del 1,8%. Ese pequeño avance quedó por debajo de la inflación, traduciendo una pérdida real del 0,8% en el poder de compra. Las actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento experimentaron la mayor caída nominal, -3,1%, con una media de 1.466 euros, lo que supuso una pérdida real de 5,8%.
El tamaño de la compañía también influyó en la distribución salarial. Las empresas de gran escala (200 o más empleados) pagaron en promedio 2.376 euros al mes, frente a 2.138 euros en medianas y 1.753 euros en pequeñas empresas, generando una brecha de 623 euros mensuales a favor de las grandes. Sin embargo, la tasa de crecimiento fue mayor en las pequeñas (+3,6%) que en las grandes (+2,8%). En el acumulado 2019-2025, solo las pequeñas lograron preservar su poder adquisitivo (+0,4% real), mientras que las grandes registraron una pérdida del 4,3%. Adecco atribuye este fenómeno al «efecto del Sueldo Mínimo Interprofesional (SMI)», que actúa como piso salarial en compañías de menor dimensión.
Distribución geográfica de los salarios
A nivel autonómico, solo cuatro comunidades superaron la media nacional de 2.055 euros: la Comunidad de Madrid (2.451 euros), el País Vasco (2.328 euros), Navarra (2.208 euros) y Cataluña (2.203 euros). Por el otro lado, Extremadura ubicó la media más baja, con 1.709 euros mensuales. Cuando se ajusta por inflación, diez comunidades mejoraron su poder adquisitivo en 2025, destacando La Rioja con un aumento real del 2,5%. La Comunidad Valenciana mantuvo su nivel sin variaciones.
Seis comunidades experimentaron una pérdida de capacidad de compra porque su crecimiento salarial nominal quedó por debajo del IPC regional: Navarra (-0,1%), Galicia (-0,4%), Aragón (-0,5%), Murcia (-1,2%), Cantabria (-1,7%) y Asturias (-2,8%). Estas diferencias reflejan la heterogeneidad del mercado laboral español, donde sectores de alta tecnología y regiones con mayor dinamismo económico se benefician más de los incrementos salariales, mientras que áreas dependientes de la hostelería o del ocio sienten más intensamente la erosión del poder de compra.



