El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha decidido establecer servicios mínimos del 73% para los trenes de alta velocidad y del 65% para los de media distancia, en respuesta a la convocatoria de huelga del sector ferroviario que se llevará a cabo los días 9, 10 y 11 de febrero.
Esta huelga surge tras un proceso de negociaciones fallidas entre las autoridades y los sindicatos más representativos del transporte ferroviario, como CCOO y UGT.
A pesar de los altos servicios mínimos, se prevé que la huelga afecte considerablemente a los pasajeros, en especial a aquellos que utilizan los trenes de alta velocidad.
La situación es aún más preocupante para el transporte de mercancías, que tendrá servicios mínimos reducidos al 21% para los principales operadores.
Impacto de la huelga en los viajeros
Se estima que alrededor de 290 trenes de alta velocidad quedarán parados durante las tres jornadas de huelga, afectando a más de 105,000 viajeros que dependen de estos servicios.
La red de alta velocidad en España opera aproximadamente 360 trenes diarios, lo que significa que la huelga podría ocasionar grandes inconvenientes para quienes planeen viajar esos días.
Las empresas afectadas
La compañía Renfe, líder en el mercado de alta velocidad, será la más impactada por la huelga. Durante los días de protesta, se prevé que se cancelen 272 trenes de los 995 programados, lo que representa un 73% de los servicios que deberían mantenerse. La empresa ha informado que los pasajeros pueden anular o cambiar sus billetes sin costo si sus trenes se ven afectados por la huelga.
Por su parte, la empresa francesa Ouigo también cancelará 30 de los 110 trayectos previstos. Esta compañía ha comunicado a los más de 45,000 viajeros afectados, brindándoles la opción de cambiar sus reservas o solicitar un reembolso. Mientras tanto, Iryo, otro operador en el sector, no garantiza la circulación de 28 trenes, aunque aún no ha cancelado ningún servicio de forma definitiva.
Reclamos de los sindicatos
Los sindicatos convocantes, como CCOO y UGT, demandan un cambio en el modelo ferroviario y la mejora de los estándares de seguridad, especialmente tras recientes accidentes con múltiples fatalidades. La falta de acuerdos que aborden estas demandas ha llevado a la situación actual, donde todos los trabajadores del sector, desde la operación hasta el mantenimiento, participarán en la huelga.
Propuestas pendientes de negociación
En los últimos días, se han llevado a cabo varias reuniones entre los sindicatos y el Ministerio de Transportes, donde se han discutido posibles soluciones, como una mayor inversión en mantenimiento, la contratación de más personal y la implementación de nuevas normativas que refuercen la seguridad ferroviaria. Sin embargo, estas propuestas aún no han convencido a los sindicatos, ya que dependen del respaldo del Ministerio de Hacienda para su aprobación.
La inminente huelga ferroviaria genera gran expectación y preocupación entre los viajeros, que podrían verse gravemente afectados. Las negociaciones continúan, y aunque los servicios mínimos intentan mitigar el impacto, la situación sigue siendo crítica.