En Madrid, Telefónica celebró su Junta General de Accionistas, donde se ratificaron decisiones clave para la evolución del grupo. El encuentro, fechado el 26 de marzo de 2026, sirvió para aprobar cuentas y dar luz verde a nombramientos y políticas que marcarán los próximos ejercicios.
Los accionistas respaldaron la reelección de María Luisa García Blanco y la incorporación o ratificación como consejeros independientes de Anna Martínez Balañá, César Mascaraque Alonso, Mónica Rey Amado y Jane Thompson. Además, se confirmó el reparto del segundo tramo del dividendo del ejercicio 2026: 0,15 euros por acción, con pago previsto el 18 de junio.
La sesión también abordó aspectos relevantes de gobierno y control: se renovó a PricewaterhouseCoopers como auditor para 2026 y se le encargó la auditoría de 2027, 2028 y 2029; se aprobó la política de remuneraciones que regirá durante los tres ejercicios siguientes (2027, 2028 y 2029) y se emitió un voto consultivo favorable al Informe Anual de Remuneraciones correspondiente a 2026.
En paralelo, la dirección respondió preguntas sobre la nueva política de dividendos y sobre la evolución del precio de la acción, explicando la prioridad de invertir para asegurar la generación de caja antes de distribuir beneficios.
Decisiones sobre reparto de valor y capital
La nueva política de dividendo, ahora integrada en la política de asignación de capital, implica priorizar la inversión en negocio y flexibilidad financiera. Según Marc Murtra, presidente de la compañía, ese enfoque busca equilibrar capacidad inversora y retorno a accionistas: primero asegurar crecimiento y generación de caja y a continuación repartir dividendo. La reducción desde los 0,30 euros por acción que se abonaron en 2026 hasta los 0,15 euros de 2026 responde a esa lógica estratégica. Los accionistas mostraron su apoyo a la medida, que llega acompañada de la intención de que la cotización mejore conforme se traduzca en ingresos, EBITDA de calidad y conversión a flujo de caja.
Qué votó la Junta
Entre los puntos aprobados figuraron también la ratificación de la auditoría externa y la política de retribuciones para los próximos años, decisiones que buscan aportar estabilidad y previsibilidad. La renovación de PwC para varios ejercicios y la pauta retributiva aprobada reflejan un compromiso con la transparencia y la disciplina financiera. Asimismo, la junta aprobó el proceso de desinversión en mercados de Hispanoamérica que la compañía viene ejecutando, con ventas ya cerradas en países como Perú, Uruguay, Ecuador, Colombia y Chile, tras la salida previa de Argentina.
Ejecución del plan y objetivos a medio y largo plazo
La dirección subrayó la puesta en marcha del plan estratégico Transform & Grow, diseñado a cinco años y en fase de ejecución inmediata. Murtra afirmó que la compañía ha pasado «de la intención a la ejecución», y destacó que Telefónica es «una compañía extraordinaria» por su posición en mercados clave, su infraestructura y su capital humano, aunque identificó retos a corregir como la complejidad organizativa y la necesidad de mayor rapidez en la ejecución. El plan persigue que Telefónica sea una de las mejores operadoras de Europa en 2030 y del mundo en 2035.
Los cinco ejes estratégicos
La transformación se apoya en cinco palancas: consolidación y liderazgo europeo para ganar escala y soberanía tecnológica; impulso a la innovación y competitividad mediante la simplificación y la inversión en capacidades tecnológicas como una cloud soberana con capacidades de inteligencia artificial y 17 nodos Edge en España; un portafolio de servicios orientado al cliente; el refuerzo del papel institucional de Telefónica en España y Europa (incluyendo programas formativos de Fundación Telefónica para 150 jóvenes); y una gestión rigurosa que mantenga el guidance financiero como referencia de disciplina.
Resultados financieros recientes y seguimiento
Los datos comunicados por la empresa muestran avance en 2026: ingresos superiores a 35.000 millones de euros (+1,5% en términos constantes), mejora de la rentabilidad con EBITDA ajustado y caja operativa ajustada tras arrendamientos al alza (+2% y +5,9% en términos constantes), una ratio de inversión sobre ingresos del 12,4% y un flujo de caja libre que superó los 2.000 millones de euros en operaciones continuadas. Estos indicadores, según la dirección, acreditan que la transformación ya genera resultados concretos y sirven de base para mantener el compromiso de cumplimiento en 2026.
Como ejemplo táctico de ejecución y consolidación, la compañía destacó la adquisición de Netomnia en Reino Unido, que refuerza su presencia en mercados competitivos, junto al avance en la reducción de exposición a Hispanoamérica. Telefónica plantea así una hoja de ruta orientada a la eficiencia operativa, a la inversión en tecnologías críticas y a la generación sostenida de caja como condiciones para volver a aumentar retornos a los accionistas en el futuro.