El año 2025 se presenta como un periodo de contrastes en el sector de las telecomunicaciones europeas. Mientras que varias compañías experimentan revalorizaciones notables, Telefónica enfrenta una situación complicada, con una caída del 4% en sus acciones. Este desempeño la posiciona como la peor teleco en comparación con sus pares en el continente.
Para ponerlo en perspectiva, compañías como Telecom Italia han visto un aumento cercano al 100% en su valor, mientras que otras como Orange, Vodafone y British Telecom también han registrado incrementos significativos. En contraste, la situación de Telefónica se complica aún más al considerar que Deutsche Telekom ha tenido un desempeño similar debido a su alto nivel de apalancamiento.
Impacto del nuevo plan estratégico
El mercado comenzó a mostrar signos negativos después de que Telefónica presentó su nuevo plan estratégico el 4 de noviembre. Desde entonces, las acciones no han logrado recuperarse, lo que ha generado inquietud entre los inversores.
Este plan incluye un drástico recorte del dividendo y un ERE que afectará a más de 5,000 empleados, decisiones que la empresa argumenta son necesarias debido al auge de la inteligencia artificial.
Desconfianza del mercado
Según Adrián Hostaled, analista en XTB, la combinación de la reducción del dividendo y la incertidumbre sobre la implementación del nuevo plan ha llevado a los inversores a cuestionar la capacidad de Telefónica para generar valor. El índice STOXX Europe 600 Telecommunications ha mostrado un rendimiento del 9.2% en 2025, lo que destaca que el sector, en su conjunto, se está recuperando, mientras Telefónica parece quedarse atrás.
El recorte del dividendo ha servido como un baño de realidad, revelando que la compañía no puede sostener un dividendo de 0.3 euros debido a su elevada deuda y las necesidades de inversión en infraestructura de fibra y 5G.
Futuro incierto y operaciones corporativas
Además, la falta de claridad en las posibles operaciones corporativas ha generado más dudas. Aunque se barajan adquisiciones en Alemania y el Reino Unido, la ejecución de tales movimientos es complicada por las dimensiones de la empresa y las regulaciones existentes. Iván San Félix, analista de R4 Banco, señala que cualquier intento de expansión a corto plazo en España parece poco viable.
Reacciones del mercado y el ERE
A pesar de que la noticia del ERE suele ser bien recibida, en el caso de Telefónica no ha tenido un impacto positivo en su cotización. Se considera parte de un ajuste estructural más amplio, sin un efecto inmediato en el valor de la acción. La confianza del mercado parece estar agotada, ya que los inversores buscan pruebas tangibles de que las medidas adoptadas se traducirán en una reducción de la deuda y un aumento en el flujo de caja.
Desafíos externos: la situación en Venezuela
Otro punto de preocupación es la compleja situación de Telefónica en Venezuela. A medida que el país se enfrenta a amenazas externas, la intención de la empresa de salir de este mercado se complica. Aunque el presidente Marc Murtra había mencionado que podría facilitar la salida gracias a sus contactos políticos, la realidad parece más desafiante.
A pesar de estas complicaciones, el impacto financiero de la operación en Venezuela es limitado, ya que la participación de Telefónica en el país está provisionada y no afecta significativamente sus resultados generales.
En 2025, Telefónica ha enfrentado múltiples desafíos en un entorno altamente competitivo. La falta de confianza del mercado, las decisiones estratégicas polémicas y la incertidumbre en el panorama internacional dejan a la empresa en una encrucijada crítica que determinará su futuro.