El Grupo ICO cerró 2026 con un volumen aprobado de 10.265 millones de euros en operaciones de financiación e inversión empresarial, cifra que supera en más de un 13% los 9.060 millones registrados en 2026. Esta evolución refleja una orientación más intensa hacia instrumentos en los que la entidad asume y gestiona el riesgo, con especial protagonismo de la financiación directa y del capital riesgo.
En su papel de banco público de promoción, el ICO emplea recursos propios para complementar la oferta privada y acompañar proyectos de mayor horizonte temporal o contenido tecnológico.
Como entidad que actúa también como agencia financiera del Estado, el ICO no solo otorga créditos y participa en fondos, sino que administra programas oficiales y líneas de avales.
En 2026 gestionó una cartera superior a 260.000 millones de euros en esa función, lo que subraya su doble papel operativo y gestor. La combinación de actividades le permite intervenir tanto en la financiación directa de proyectos nacionales como en el apoyo a la internacionalización y la sostenibilidad.
Distribución de la actividad y nuevas herramientas
La mayor actividad del año provino de los programas donde el ICO asume riesgo: la financiación directa alcanzó aprobaciones por 7.132 millones de euros, un aumento del 48% respecto al año anterior, orientada a infraestructuras, vivienda y energías renovables. Por su parte, las líneas intermediadas canalizadas a través de entidades financieras cerraron en 2.000 millones, con más del 63% destinados a la Línea ICO Canal Internacional, diseñada para facilitar la internacionalización mediante la intermediación de instituciones multilaterales y filiales bancarias. Esta combinación evidencia una mayor apuesta por instrumentos donde la entidad tiene un rol activo en la evaluación y asunción del riesgo.
En paralelo, el ICO introdujo una herramienta digital 100% dirigida a pymes: ICO Crecimiento, lanzada en septiembre con el objetivo de llegar a empresas que, por su perfil o por invertir en intangibles y innovación, encuentran barreras para acceder al crédito tradicional. Asimismo, la filial de capital riesgo AXIS aprobó 1.133 millones de euros en inversión, tanto mediante fondos como en coinversiones directas, y se reforzó el funcionamiento de Fond-ICO Global para atraer gestoras y capital privado al ecosistema del capital riesgo.
Sostenibilidad y mercado de deuda
La sostenibilidad figura entre los pilares estratégicos del ICO: la entidad fijó el objetivo de que el 40% de las nuevas financiaciones del periodo sean sostenibles. En 2026 más del 49% de la financiación directa aprobada, es decir 3.521 millones de euros, apoyó proyectos con impacto ambiental o social positivo, movilizando junto al sector privado una inversión prevista de 20.403 millones de euros. La mayor parte de estos recursos se orientan a iniciativas que contribuyen a la mitigación del cambio climático, reforzando la vocación del ICO como catalizador de la transición.
En los mercados de capitales, el ICO captó 8.656 millones de euros a medio y largo plazo y realizó dos emisiones públicas en formato sostenible: su duodécima emisión de bonos sociales y su séptimo bono verde, por importe de 500 millones de euros cada uno. Los inversores internacionales adquirieron más del 87% de la emisión social y el 70% del bono verde, y con estas transacciones la deuda sostenible emitida por la entidad alcanzó 9.550 millones de euros.
Solidez financiera y hoja de ruta
Resultados prudenciales
En términos de resultados, el ICO registró en 2026 un beneficio después de impuestos de 277,2 millones de euros, frente a 239,8 millones en 2026, lo que supone un incremento del 15,6%. Desde la óptica prudencial la entidad cerró el ejercicio con una ratio de solvencia del 22,85%, una morosidad del 3,98% y una ratio de cobertura del 128,42%, indicadores que muestran una posición sólida para afrontar nuevos impulsos en su actividad.
España Crece y refuerzo institucional
Un hito de la etapa reciente es la inyección de capital aprobada en la Adenda de simplificación del Plan de Recuperación por un importe de 10.500 millones de euros, acompañada de un tramo adicional de 2.800 millones que permitirá incorporar componentes bonificados en determinados instrumentos. Este paquete sostiene el despliegue del Fondo España Crece, que amplía la capacidad del ICO como banco nacional de promoción para movilizar inversión productiva a gran escala en colaboración público-privada. Para gestionar esta nueva fase, el ICO aprobó una nueva estructura organizativa, en vigor desde febrero de 2026, y ha reforzado la incorporación de perfiles técnicos especializados.
En suma, la combinación de mayor volumen aprobado, un foco claro en financiación directa y sostenibilidad, y el refuerzo de capital y capacidades sitúa al ICO en una posición preparada para liderar la financiación de proyectos transformadores en los próximos años.