La Unión Europea ha dado un paso significativo hacia la seguridad energética y la sostenibilidad con el anuncio de un marco de cooperación estratégica con los países del Mediterráneo meridional. Este plan, dirigido a fomentar la inversión en energías renovables y tecnologías limpiasbusca transformar la región en un corredor prioritario y un centro neurálgico de energía limpia.
El objetivo principal es aprovechar el enorme potencial de generación renovable de la región, estimado en más de 2.300 GWmás del doble de la capacidad instalada actual de toda la Unión Europea. Además, los costes de generación solar y eólica en esta zona son entre un 30% y un 40% más bajos que en Europa.
Inversión y desarrollo de infraestructuras
Se espera movilizar unos 25.000 millones en financiación privada y pública hasta 2035. Este fondo se utilizará para la planificación de nuevas líneas de transmisión, interconexiones eléctricas transmediterráneas y corredores de hidrógeno verde para conectar ambas orillas del Mediterráneo.
El transporte de la energía es un componente clave de este esquema de colaboración. Esto incluye la adaptación o construcción de gasoductos de hidrógeno para mover esta materia prima a larga distancia y el desarrollo de instalaciones en los puertos de los socios para facilitar el comercio y transporte marítimo de energías limpias.
Beneficios para la industria europea
Este pacto renovable no solo supondrá una nueva fuente de energía renovable para la UE, sino que también dará acceso a la industria europea a un mercado de enorme potencial. Las empresas de la UE podrán vender sus piezas, paneles solares, componentes eólicos y electrolizadores, entre otros, reforzando así su competitividad.
Fuentes comunitarias indican que esto puede contribuir a afianzar el liderazgo tecnológico de la UE en este ámbito, al tiempo que se tienden las redes de nuevas relaciones industriales. Dan Jørgensen, comisario europeo de Energía, ha señalado que «la actual crisis energética pone de manifiesto que la seguridad energética no puede depender únicamente de la diversificación de las importaciones de combustibles fósiles.»
Impacto socioeconómico en la región
La UE se compromete a no acudir a sus socios en África simplemente para extraer valor. Todos los proyectos relacionados con el comercio de energía renovable deberán incluir beneficios para los mercados nacionales y las comunidades locales de los países socios, como el desarrollo de habilidades profesionales en la región dentro de la industria verde o la creación de empleo.
Se estima que la transición verde de la región MENA podría generar entre 400.000 y 500.000 empleos en el norte de África para 2040. Además, se mejorarán las cualificaciones de unos 100.000 trabajadores.
«Esta iniciativa será clave para liberar el potencial masivo de la energía limpia aún sin explotar de la región del Mediterráneo meridional e impulsar las inversiones en tecnologías limpias«, ha añadido Jørgensen.



