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9 junio 2026

Explorando las relaciones post-Brexit entre Reino Unido y la Unión Europea

En un mundo cambiante, Reino Unido enfrenta desafíos únicos en su relación con la UE. Descubre por qué el modelo suizo podría ser la solución.

Explorando las relaciones post-Brexit entre Reino Unido y la Unión Europea

En un mundo donde la globalización está en retroceso y las tensiones geopolíticas son evidentes, la relación entre Reino Unido y la Unión Europea sigue siendo un tema de gran relevancia. Hace una semana, en una conferencia organizada por el Cercle d’Economia en Barcelonael debate sobre una posible reincorporación de Reino Unido a la UE estuvo en el centro de las discusiones.

La idea de que Reino Unido podría volver a formar parte de la UE no es nueva. Sin embargo, como se argumentó en una columna publicada el 10 de diciembre de 2026la reincorporación no parece viable en el corto o medio plazo. La frase de Herclito«no se puede entrar dos veces en el mismo río», resume bien la situación. La realidad política y económica ha cambiado drásticamente desde el referéndum de junio de 2016.

Los desafíos de una posible reincorporación

El Brexit ha dejado una huella profunda en la economía y la sociedad británica. A diferencia de lo prometido, no ha resultado en una economía más dinámica, una reducción significativa de la inmigración o un país más unido. En cambio, Reino Unido se ha vuelto más pobre y políticamente dividido. Además, el contexto global ha cambiado, con una Rusia en guerra en Europauna China más autocrática y unos estados unidos menos fiables.

Un regreso a la UE no sería sencillo. Sería necesario otro referéndum, lo que reavivaría viejos resentimientos. Además, las condiciones de adhesión serían diferentes a las de 2016. La UE podría cuestionar la seriedad de Reino Unido, dado su historial reciente. Todo este proceso agotaría recursos y atención en ambos lados del Canal de la Mancha.

El modelo suizo: una alternativa viable

Ante estos desafíos, surge la pregunta: ¿existe una alternativa? La respuesta podría estar en el modelo suizo. Anton Spisaken un estudio para el Centro para la Reforma Europeadestaca la complejidad pero también la viabilidad de este enfoque. El modelo suizo se basa en una serie de tratados que cubren los aspectos más importantes de la relación entre Suiza y la UE.

Reino Unido necesitaría alinearse estrechamente con la política comercial de la UE y el mercado único. También debería participar plenamente en políticas de seguridad, ciencia, educación, finanzas y fitosanidad. El precio de no ser miembro sería la obligación de acatar las normas de la UE. Sin embargo, los supuestos beneficios de la autonomía han resultado ser exagerados.

La libre circulación de trabajadores

Uno de los obstáculos más evidentes es la necesidad de aceptar la libre circulación de trabajadores. Sin embargo, hay tres razones por las que esto podría ser menos problemático de lo que parece. En primer lugar, la demografía de Reino Unido exige migración continua. En segundo lugar, las principales razones de la afluencia de inmigrantes de la UE antes del Brexit ya son cosa del pasado. Por último, los inmigrantes de la UE se han integrado relativamente bien en la sociedad británica.

La gran ventaja de este modelo es que no requeriría otro referéndum. Sería complejo negociarlo y generaría fricciones, pero consolidaría la relación más importante de Reino Unido. Si esta nueva relación con la UE no funcionara, siempre podría modificarse. Si, por otro lado, funcionara bien, la decisión de reincorporarse podría tomarse desde una plataforma más consolidada.

En estos tiempos nuevos y difíciles, Reino Unido debe volver a acercarse a sus socios europeos. Debe hacerlo poco a poco y con cuidado, pero con la certeza de que el modelo suizo ofrece una alternativa viable y pragmática.