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10 octubre 2026

EE.UU. autoriza importación de 300.000 toneladas de diésel ruso

Trump y Putin acuerdan liberar cientos de miles de toneladas de diésel ruso para intentar frenar el alza del combustible en EE.UU.

EE.UU. autoriza importación de 300.000 toneladas de diésel ruso

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló este viernes que sostuvo una conversación con Vladimir Putin y obtuvo el compromiso de que Rusia libere de forma inmediata trescientos mil toneladas de diésel al mercado internacional. Según lo anunciado en su cuenta de Truth Social, la primera partida será entregada de inmediato, seguirán quinientas mil toneladas en noviembre y un millón adicional en los meses posteriores, siempre que la capacidad de refinado ruso lo permita.

Para permitir la operación, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro emitió una licencia temporal que autoriza la venta, entrega, descarga e importación de diésel de origen ruso en territorio estadounidense hasta el 7 de abril de 2027. Esta licencia no elimina las sanciones económicas contra Moscú, pero abre una ventana limitada para un combustible específico. La medida quedó registrada en el boletín oficial del Tesoro y, aunque mantiene congelados los activos financieros rusos, facilita la entrada del producto a los puertos norteamericanos.

Reacciones de los protagonistas

El Kremlin confirmó a través de su agencia estatal que está listo para suministrar petróleo y derivados a “Estados Unidos y a los mercados mundiales”. Kirill Dmitriev, asesor cercano de Putin, celebró el pacto en redes sociales, resaltando que la cooperación energética entre ambas naciones “beneficiará al mundo”. Por su parte, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski condenó la decisión, argumentando que cualquier flexibilización de las sanciones permitirá a Moscú financiar la continuidad del conflicto y “pagar el diésel con más terror”. Zelenski pidió a la comunidad internacional que no convierta el combustible en “un regalo a Putin”.

Impacto en los precios y en la política interna

El precio medio del diésel en EE.UU. ronda los 6,28 dólares por galón, según la asociación automovilística AAA, apenas por debajo del pico histórico de 6,53 dólares alcanzado a finales de septiembre. Trump aseguró que la inundación del mercado con combustible ruso provocará una “bajada de precios a ritmo récord”, beneficiando a conductores, transportistas y agricultores. Sin embargo, analistas de la Reserva Federal de Dallas advierten que la disponibilidad de crudo no se traduce automáticamente en producción de diésel, especialmente cuando las refinerías enfrentan problemas operativos y los ataques ucranianos a instalaciones rusas han reducido la capacidad de refinado mundial en cerca del 10 %.

El anuncio llega en un momento crítico para el Partido Republicano, que se enfrenta a unas elecciones legislativas de mitad de mandato el 3 de noviembre, donde se espera una pérdida de escaños. La administración busca aliviar el descontento popular respecto al encarecimiento del combustible y la inflación general, incluso considerando la suspensión del impuesto federal a la gasolina y la ampliación del uso del “diésel rojo” exento de ciertos gravámenes. Además, Trump presionó al G7 para que libere 100 millones de barriles de reservas estratégicas de petróleo y diésel, con el objetivo de estabilizar el suministro global.

Perspectivas a corto plazo

Aun cuando los futuros del diésel estadounidense cayeron alrededor de un 4 % tras el anuncio, el verdadero efecto sobre la factura al consumidor depende de la cantidad efectiva de combustible que llegue a los puertos y de la capacidad de las refinerías para procesarlo. Mientras la licencia permanece vigente hasta 2027, el debate sobre la conveniencia de mantenerla o ampliarla continuará, especialmente si la guerra en Ucrania persiste o si se reabren rutas estratégicas como el estrecho de Hormuz. En síntesis, el acuerdo constituye una jugada política y económica cuyo éxito medirá tanto la estabilidad de los precios como la respuesta de la comunidad internacional frente a las sanciones contra Rusia.