En la clausura del Invest in Spain Summit, el rey Felipe VI lanzó un mensaje claro sobre las condiciones que, a su juicio, hacen a España atractiva para la inversión: un marco previsible para la inversión sustentado en su ordenamiento jurídico, una firme vocación europea y la disposición a establecer alianzas con empresas internacionales.
El monarca subrayó que el objetivo no era solo captar capital, sino generar colaboraciones a largo plazo que permitan que los proyectos echen raíces y prosperen en el país.
El acto congregó a un numeroso grupo de directivos: más de setenta altos ejecutivos y más de ciento cincuenta representantes de setenta compañías globales, lo que puso de manifiesto la variedad geográfica de los participantes.
Entre los asistentes destacó la presencia significativa de firmas estadounidenses, que representaron aproximadamente una cuarta parte del total, así como delegaciones de China, Japón, Francia, Reino Unido y otros mercados clave. Este panorama reforzó el argumento del monarca sobre la condición de España como un hub internacional conectado con América, el Mediterráneo y África.
Un mensaje a favor de la apertura y la previsibilidad
Durante su intervención, Felipe VI advirtió sobre la creciente fragmentación del entorno internacional y reclamó la defensa colectiva de los principios que han favorecido la prosperidad: reglas, apertura y cooperación. El rey indicó que en un contexto de alta incertidumbre económica y política, el valor de un marco previsible es crucial para que las empresas planifiquen y tomen decisiones de inversión. Con este enfoque, el discurso apostó por mantener los espacios de libertad económica frente a tendencias proteccionistas que podrían dificultar la actividad empresarial global.
La apelación a la continuidad y a la cooperación
El monarca presentó la cumbre como parte activa de ese esfuerzo para preservar un entorno favorable. Reiteró que España ofrece no solo ventajas coyunturales, sino una combinación de estabilidad legal, acceso a mercados y una industria turística de primer orden que atrae a alrededor de cien millones de visitantes anuales, lo que genera sinergias para sectores diversos. Asimismo, alianzas empresariales bien diseñadas permiten a las compañías operar con previsibilidad y expandirse desde la península hacia mercados internacionales.
Agenda y encuentros bilaterales: un marco operativo
El foro se desarrolló con una agenda muy participativa: además de la clausura por parte del rey, la jornada fue inaugurada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y contó con la participación de miembros del Ejecutivo en distintos actos. En total se organizaron 170 reuniones bilaterales entre representantes del Gobierno central, comunidades autónomas y directivos de multinacionales, una dinámica pensada para identificar proyectos concretos y resolver dudas regulatorias o de implantación.
Presencia institucional y empresas
Entre los responsables públicos que actuaron como anfitriones figuraron el nuevo vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, quien presidió un almuerzo de trabajo con inversores; el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; y el ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López. También participaron autoridades como el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, y representantes de carteras como Defensa, Sanidad, Transporte, Hacienda y Vivienda, con los que los directivos pudieron intercambiar perspectivas sectoriales.
Perfil sectorial y conexiones internacionales
El tejido empresarial presente reflejó la diversidad de oportunidades en España: 18 empresas del sector de las TIC, diez del ámbito energético, nueve de movilidad sostenible, nueve de ciencias de la vida, siete de bienes de equipo, y representantes de la industria química, agroalimentaria, aeroespacial, logística, audiovisual y financiera. Este abanico demuestra el interés por distintos nichos, desde la digitalización hasta las tecnologías sanitarias y la transición energética.
Interacciones clave
En el apartado de interlocuciones personales, el presidente del Gobierno mantuvo encuentros con directivos como Andrew DeLeone, presidente de Alstom Europa, y Antonio Logroo, director general de Dow Chemical Ibérica, lo que evidencia la concreción de las relaciones comerciales. Estas reuniones forman parte de una estrategia destinada a facilitar proyectos de inversión y a reforzar los lazos con inversores estratégicos, en especial con Estados Unidos, que sigue siendo uno de los principales socios comerciales e inversores en España.
El mensaje final del rey invitó a los participantes a permanecer o regresar a España y celebró que la cita transcurriera sin imprevistos relevantes, en contraste con la edición anterior, que sí tuvo un incidente técnico durante su inauguración. En síntesis, el Invest in Spain Summit se presentó como una plataforma para fortalecer la imagen de España como destino confiable, impulsar alianzas empresariales a largo plazo y promover un entorno donde las inversiones puedan desarrollarse con previsibilidad y respaldo institucional.