El IBEX 35 cerró la jornada con un avance notable, en un día en que el foco se desplazó desde las dudas macro hasta una resolución judicial que condiciona la política comercial de la Casa Blanca. La noticia sobre el alcance de los aranceles dictaminada por el Tribunal Supremo de EEUU levantó el ánimo en los mercados, aunque simultáneamente se publicaron datos de crecimiento e inflación que complican la lectura para los inversores y la autoridad monetaria.
En Wall Street la reacción fue alcista tras el fallo, con repuntes en el Nasdaq y el S&P 500, aunque la sesión comenzó condicionada por lecturas inferiores a lo esperado del PIB y por un repunte del PCE. Ese cóctel —crecimiento más débil junto a inflación al alza— introduce la posibilidad de que la Fed mantenga una política más cautelosa de lo previsto.
El fallo judicial y sus implicaciones comerciales
El Tribunal Supremo determinó que el presidente se excedió al imponer aranceles generales amparándose en una ley de emergencias económicas. Esa decisión cuestiona la capacidad del ejecutivo para aplicar tarifas amplias sin la autorización explícita del Congreso, aunque no cierra del todo la puerta a alternativas legales.
En este contexto surgieron referencias a otras herramientas como la Sección 122, que algunos analistas citan como mecanismo para imponer gravámenes más limitados. La noticia reconfiguró las expectativas de mercado respecto al riesgo comercial global.
¿Termina la estrategia arancelaria?
Voces expertas coinciden en que el veredicto no elimina la esencia de la estrategia basada en amenazas tarifarias. Para algunos analistas, la Casa Blanca podría optar por medidas temporales y de menor alcance en lugar de las tarifas masivas previas. Otros insisten en que, si el presidente no recupera esa herramienta de presión, su margen de maniobra política podría verse reducido. En cualquier caso, el fallo supone un freno a la versión más amplia de la política arancelaria.
Datos macro: crecimiento débil y presión inflacionaria
La publicación del avance del PIB y del deflactor PCE aportó una lectura mixta: el crecimiento del último trimestre resultó inferior a lo esperado, mientras que la inflación medida por el PCE mostró un repunte mensual significativo. Esa combinación —crecimiento en retroceso y precios subiendo— es exactamente la preocupación que los economistas describen como riesgo de estanflación. Para la Fed supone un dilema: relajarse ahora podría avivar la inflación; endurecer la política aumentaría la presión sobre una economía que pierde impulso.
Reacciones de los mercados y del comité de la Fed
Los datos añadieron complejidad al mensaje que la reserva federal intenta transmitir: en las actas recientes se observó una mayor apertura a respuestas «bidireccionales» en la futura pauta de tipos. Con lecturas macrocontradictorias, los estrategas tienden a prever que la Fed se tomará más tiempo antes de ajustar su postura, evitando movimientos bruscos hasta que el cuadro sea más claro.
Comportamiento del IBEX 35 y sectores destacados
En la sesión española fueron los bancos los protagonistas del repunte. Bankinter encabezó las subidas tras anunciar un dividendo extraordinario, seguido de otras entidades como CaixaBank y Sabadell. También destacaron subidas en valores vinculados al turismo y los servicios, mientras que compañías como Puig y algunas tecnológicas registraron correcciones moderadas. El conjunto del índice acumuló una de las mejores semanas desde el último trimestre del año.
Este movimiento sectorial refleja tanto el alivio por la menor amenaza arancelaria global como la sensibilidad de los bancos a un escenario de tipos que, pese a las dudas, sigue siendo relativamente favorable para sus márgenes. Al mismo tiempo, la volatilidad en sectores más ligados al consumo y la energía responde a la incertidumbre geopolítica y a los últimos datos económicos.
El pulso entre la reducción del riesgo comercial —tras la anulación de los aranceles— y la persistente presión inflacionaria crea un entorno donde prevalece la cautela. Los inversores deben seguir de cerca tanto las decisiones legales y políticas en EEUU como las próximas cifras macro que determinarán el horizonte de la Fed. A corto plazo, los mercados podrían registrar episodios de alivio ligados a noticias puntuales, pero la tendencia dependerá de la evolución simultánea de crecimiento, inflación y de los movimientos regulatorios en materia comercial.