El primer ministro británico Andy Burnham ha anunciado una serie de medidas fiscales destinadas a aliviar el coste de la vida en el Reino Unido. Entre las iniciativas más destacadas se encuentra la reducción del business rate un impuesto similar al IBI español, en un 20% para pubs, clubes y locales de música en directo. Esta medida, que entrará en vigor el próximo ejercicio fiscal, tiene un coste estimado de 100 millones de libras (aproximadamente 117 millones de euros).
La decisión, que beneficiará a alrededor de 32.000 establecimientos en Inglaterra ha generado una ola de críticas, especialmente por la exclusión de restaurantes y cafés que denuncian haber sido olvidados. Además, el ahorro anual por local no superará las 1.100 libras (unos 1.290 euros), lo que algunos consideran insuficiente.
La polémica exclusión de restaurantes y cafés
La medida ha sido criticada por sectores que se sienten marginados. Restaurantes y cafés han expresado su descontento por no haber sido incluidos en la rebaja fiscal. Según los críticos, esta exclusión refleja una falta de visión a largo plazo y una apuesta limitada por parte del gobierno para revitalizar el tejido comercial del país.
El primer ministro ha defendido la decisión argumentando que los pubs forman parte de la cultura de la clase trabajadora y que su cierre tiene un impacto significativo en las comunidades locales. Sin embargo, la oposición, liderada por Kemy Badenoch ha calificado las medidas de poco ambiciosas y ha cuestionado la capacidad de Burnham para abordar los desafíos económicos del país.
Otras medidas para aliviar el coste de la vida
Además de la reducción del business rate, el gobierno ha anunciado otras iniciativas para mitigar el impacto del coste de la vida. Entre ellas se encuentra la eliminación del 5% de IVA en las facturas eléctricas y la implantación de una tarifa plana de 2 libras para desplazamientos en autobús en Inglaterra. Estas medidas buscan proporcionar un respiro a las familias en un contexto de creciente presión económica.
El ministro de Hacienda, John Healey ha reconocido que el alza de costes y los impuestos están presionando a las empresas. En un encuentro en la City Healey subrayó la importancia de estas medidas para apoyar a los negocios y a los ciudadanos. «La rebaja de impuestos sobre la energía anunciada hoy dará a las familias un respiro en sus facturas y les brindará cierta tranquilidad este invierno», afirmó.
El nombramiento de John Healey y sus implicaciones
El nombramiento de John Healey como ministro de Finanzas ha sido una de las primeras decisiones de Burnham. Healey, quien ocupó la cartera de Defensa durante el mandato de Keir Starmer presentó su dimisión hace poco más de un mes por diferencias con el entonces primer ministro sobre el presupuesto de defensa. Su experiencia previa en el Ministerio de Economía y Finanzas durante el gobierno de Tony Blair lo convierte en una figura clave para implementar las nuevas políticas fiscales.
El nombramiento de Healey ha sido interpretado por algunos analistas como una señal de un posible aumento en el gasto en defensa. Sin embargo, su primera medida como ministro de Finanzas ha sido la rebaja de impuestos a la energía, lo que refleja una prioridad en aliviar la presión económica sobre las familias británicas.
Sin embargo, la exclusión de restaurantes y cafés y el limitado impacto de las reducciones fiscales han generado críticas y debates sobre la efectividad de estas iniciativas a largo plazo.

