En los primeros tres meses del año, la Seguridad Social registró un incremento extraordinario en la recaudación procedente de las cuotas de los trabajadores por cuenta propia: 3.399 millones de euros hasta marzo, lo que supone un avance interanual del 24%.
Esta subida destaca frente al comportamiento de otros colectivos y coloca a las contribuciones de los autónomos como uno de los motores de la recaudación en el periodo, pese a que el crecimiento del número de afiliados ha sido mucho más modesto.
La cifra de afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) alcanzó los 3,42 millones en marzo, apenas 40.287 más que un año antes, un aumento del 1,2%. Por tanto, la elevación de la recaudación no se explica por una multiplicación equivalente de altas, lo que invita a analizar cambios en bases y criterios de cotización que han entrado en vigor recientemente.
Evolución y comparación con otros regímenes
Del total de 46.714 millones de euros recaudados por cotizaciones sociales en el trimestre, las aportaciones de los autónomos supusieron el 7,3%, cifra que representa un incremento relativo del 7,8% respecto al año anterior. En términos absolutos, el progreso del RETA multiplicó por cuatro la tasa de crecimiento del régimen general de asalariados, que avanzó un 6,2% hasta los 35.697 millones de euros. Otros regímenes mostraron comportamientos divergentes: el régimen especial agrario sufrió una caída del 4%, el de trabajadores del mar creció un 0,9%, el de minería del carbón retrocedió un 12,5% y el de empleados del hogar perdió un 13,5% de recaudación.
Comparación con ejercicios previos
El repunte del 24% es el más pronunciado desde la implantación del nuevo criterio de cotización por rendimientos netos. A cierre de 2026 la subida fue del 3,5% y en 2026 se moderó hasta el 1,7%, con un ligero retroceso en el último ejercicio precedente. Además, durante el año anterior, cuando la afiliación se situó en niveles semejantes, la recaudación por cuotas de autónomos experimentó un descenso del 0,5%, mientras que el remanente acumulado del sistema quedó en 12.106 millones, frente a los 12.176 millones del ejercicio anterior.
Origen del crecimiento y medidas regulatorias
El alza está ligado, en buena medida, a la reforma integral del RETA iniciada en 2026, que obliga a que las cotizaciones se ajusten a los ingresos reales de los autónomos. Desde el Ministerio de Seguridad Social se estimó inicialmente que el nuevo esquema podría elevar la recaudación en más de 5.700 millones de euros de media anual en el periodo 2026-2050. Análisis posteriores de instituciones como Fedea sitúan ese impacto en torno a 7.285 millones de media anual, con un potencial pico equivalente al 0,6% del PIB en 2050, es decir cerca de 9.300 millones.
Proceso de regularización y efectos observados
El primer proceso de regularización vinculado a la reforma, relativo a 2026 y ejecutado entre finales de 2026 y principios de 2026, implicó la revisión de cuotas de 3,72 millones de autónomos que estuvieron de alta durante 2026. Solo 889.553 de ellos tuvieron que abonar una diferencia adicional, con un pago medio de unos 450 euros, lo que muestra que la mayoría no resultó en ajustes significativos de aportaciones.
Lo que queda por aplicarse y el impacto para 2026
La última ejecución presupuestaria aún no refleja por completo los efectos de la orden de cotizaciones de 2026, publicada el 30 de marzo de 2026, que contempla un aumento de la base mínima de cotización del 42%, hasta los 1.424 euros. Esa medida implica un encarecimiento de la cuota promedio de unos 135 euros al mes y 1.620 euros al año para el colectivo afectado, que incluye cerca de medio millón de autónomos societarios y colaboradores. Cuando esos incrementos se integren por completo en la contabilidad, la recaudación podrá mostrar un nuevo impulso adicional.
En definitiva, el fuerte crecimiento de la recaudación por cotizaciones de autónomos hasta marzo combina efectos de la reforma legislativa, revisiones puntuales y el ajuste de bases, más que un repunte proporcional de afiliaciones. El devenir de los próximos trimestres dependerá de cómo se incorporen las subidas obligatorias de bases y de la evolución de la actividad económica de los trabajadores por cuenta propia.