La Xunta de Galicia ha decidido archivar el expediente del proyecto Gama, la planta de fibras textiles que la compañía portuguesa Altri pretendía levantar en Palas de Rei (Lugo). La conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, ha explicado que la decisión se basa en la falta de una solución técnica para la conexión eléctrica, un requisito imprescindible para la puesta en marcha de la factoría.
La noticia pone punto y final, por ahora, a un proceso que combinó anuncios institucionales, pleitos técnicos y masivas protestas sociales desde 2026. El archivo formal se ha iniciado después de comunicar a la empresa portuguesa que dispone de tres meses para presentar alegaciones al cierre administrativo.
Por qué la conexión eléctrica fue el talón de Aquiles
El núcleo del problema radica en que Altri necesitaba una subestación eléctrica específica para conectarse a la red. Según la conselleira, la compañía no pudo justificar en su proyecto la fórmula técnica para lograr esa conexión.
Además, la planificación de la red incluida en la programación del Gobierno central para el horizonte 2026-2030 no contempla la inversión necesaria en esa zona, lo que dejó al proyecto sin el punto de acceso requerido.
Argumentos de la Xunta y críticas al Gobierno central
Desde la Xunta se ha responsabilizado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de impedir la materialización de la obra al no incluir la ampliación en la planificación eléctrica. El presidente gallego, Alfonso Rueda, ha denunciado una «demagogia clarsima» que, a su juicio, ha condicionado políticamente la decisión y ha impedido inversiones clave para la reindustrialización de Lugo.
La versión del Ministerio
Fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica sostienen que la exclusión de Altri se adoptó por criterios técnicos: consideran que el territorio plantea complejidades económicas, sociales y medioambientales que no justifican la construcción de una infraestructura eléctrica dedicada a un proyecto con alta incertidumbre. Advertían del riesgo de crear un activo varado que acabaría siendo sufragado por los consumidores.
Reacciones de la empresa y del tejido económico gallego
Altri, a través de su filial Greenfiber, niega motivos técnicos suficientes y acusa a la administración central de adoptar una decisión de carácter político. La compañía asegura haber presentado alegaciones y explora alternativas técnicas para la conexión a la red, al tiempo que espera la resolución de la Autorización Ambiental Integrada pendiente de la Consellería de Medio Ambiente.
Organizaciones empresariales, como la Confederación de Empresarios de Galicia, han mostrado su respaldo condicionado al proyecto, subrayando que una iniciativa de tal envergadura podría transformar el mapa industrial de Lugo si se cumplen las garantías normativas y de aceptación social. Simultáneamente, destacaron la falta de coordinación entre administraciones para invertir en la red eléctrica gallega.
El componente social y el calendario de un conflicto
Desde su anuncio, el proyecto fue objeto de intenso rechazo ciudadano y ambiental. Entre los hitos registrados figuran movilizaciones masivas y miles de alegaciones: el 26 de mayo de 2026 se celebró una gran manifestación en Palas de Rei bajo el lema «Altri non», y en diciembre de 2026 Santiago de Compostela reunió, según los convocantes, a cerca de 100.000 personas contra la planta. Las organizaciones ecologistas y vecinos presentaron más de 23.000 alegaciones formales durante la tramitación.
Hitos administrativos y políticos clave
El proyecto contó con episodios relevantes: su presentación pública en enero de 2026 con una inversión estimada inicialmente en 800 millones de euros; la selección de Altri por la sociedad Impulsa Galicia en octubre de 2026; la confirmación del emplazamiento en Palas de Rei en abril de 2026; y la revelación de detalles técnicos en marzo de 2026 en el Diario Oficial de Galicia, donde se especificaron consumos de agua, emisiones y dimensiones de la instalación.
El final anunciado
La acumulación de retrasos, la incertidumbre sobre ayudas públicas y, sobre todo, la ausencia de un acceso eléctrico previsto en la planificación llevaron a la Xunta a iniciar el archivo del expediente. Para la empresa quedan aún posibilidades administrativas —presentar alegaciones en los tres meses habilitados— y la búsqueda de soluciones técnicas alternativas que permitan reconectar el proyecto con la red, si bien el futuro de la iniciativa queda en estos momentos en el aire.
En síntesis, el caso de Altri en Palas de Rei refleja la intersección de factores técnicos, políticos y sociales que condicionan grandes inversiones industriales: desde la planificación eléctrica hasta la aceptación pública y la cooperación entre administraciones.