En la presentación de resultados correspondiente a los primeros nueve meses del año, el consejero delegado Gonzalo Gortázar subrayó el buen desempeño de la entidad, que alcanzó un beneficio neto de 4.962 millones de euros, lo que supone un incremento del 12,9 % respecto al mismo periodo del año anterior. La base de clientes superó los 21,1 millones en España y Portugal, 480.000 más que hace un año, lo que reforzó la posición de mercado del banco. Los márgenes de intereses crecieron un 2,9 % hasta 8.186 millones, mientras que los ingresos por servicios subieron un 7,7 % y alcanzaron los 4.182 millones.
Resultados financieros de los primeros nueve meses
El margen bruto llegó a 12.656 millones de euros (+4,4 %) y el margen de explotación a 7.653 millones (+4,6 %). El volumen de negocio total alcanzó los 1,16 billones de euros, un aumento del 6,4 %. La cartera de crédito sano subió un 8 % hasta 397.469 millones, impulsada por la financiación a empresas (+11,4 %) y al consumo (+9,8 %). Los recursos de clientes crecieron un 5,6 % (760.353 millones) y los activos bajo gestión aumentaron un 10,6 % (216.333 millones). Los créditos dudosos descendieron a 7.733 millones y la tasa de morosidad se situó en 1,76 %; la ratio CET1 cerró en 12,5 % y la cobertura de provisiones alcanzó el 82 %.
Vivienda: escasez de oferta y la respuesta crediticia del banco
Gortázar recordó que España cuenta con las hipotecas a tipo fijo más baratas de la zona euro, solo superadas por Bulgaria, con una media del 2,76 % frente al 4 % de Alemania. Aseguró que «hay financiación a espuertas» y que el banco está dispuesto a canalizar recursos hacia la construcción de viviendas. Sin embargo, advirtió que la producción está muy por debajo de la demanda, lo que convierte la falta de oferta en una prioridad nacional. Propuso reforzar la colaboración público-privada, agilizar la movilización de suelos, impulsar la construcción industrializada y mejorar la infraestructura de transporte y energía. En los últimos diez años, CaixaBank ha facilitado el acceso a un millón de hogares, de los que 800.000 correspondieron a créditos residenciales.
Inteligencia artificial, empleo y riesgos externos
Respecto a la inteligencia artificial, Gortázar señaló que, aunque la tecnología permite mejorar la operativa interna, confiar en agentes de IA para la gestión de finanzas personales sería «una grave imprudencia». Destacó que la mayor productividad no implica recortes de plantilla; al contrario, la entidad ha incorporado 5.600 personas en los últimos dos años y medio, incluyendo 800 durante el último año, sustituyendo empleo subcontratado por personal propio y reforzando equipos especializados en asesoramiento. Además, alertó sobre un posible exceso de oferta de data centers en Estados Unidos, que podría generar tensiones en el mercado de bonos corporativos, aunque descartó riesgos similares en España. Finalmente, remarcó la necesidad de equilibrar la competencia china en el sector automotriz, especialmente en la transición a vehículos autónomos, protegiendo al mismo tiempo al tejido industrial europeo.



