La filial de Red Eléctrica de España, operada bajo la marca Redeia, ha comunicado sus resultados consolidados correspondientes a los primeros nueve meses de 2026. El conjunto de datos muestra una mejora sostenida tanto en el beneficio como en la capacidad de inversión, lo que indica que la compañía sigue reforzando su papel estratégico en la transición energética del país.
En términos de beneficio neto, la entidad alcanzó los 410,3 millones de euros, lo que supone un incremento del 5,3 % respecto al mismo período del ejercicio anterior, donde se registraron 389,8 millones. Asimismo, los ingresos consolidados, que engloban la cifra de negocio y la participación en resultados de sociedades asociadas, se ubicaron en 1.352,4 millones, un aumento del 7,2 % frente a los 1.262 millones del año previo.
Resultados financieros hasta septiembre 2026
El desglose de la facturación revela que la mayor parte procede de la gestión y operación de infraestructuras eléctricas nacionales, con 1.176,8 millones, lo que representa un crecimiento del 9,7 %. La transmisión internacional aportó 97,9 millones y la actividad de fibra óptica generó 104,0 millones. En cuanto al EBITDA, el grupo alcanzó 1.001,4 millones, también un 5,3 % por encima del año anterior, mientras que el Ebit llegó a 627 millones, mejorando un 1,9 %.
El resultado bruto de explotación y la rentabilidad operativa confirman la efectividad de la gestión bajo la presidencia de Beatriz Corredor, quien ha priorizado la modernización de la infraestructura y la expansión internacional como pilares de la estrategia corporativa.
Inversiones y proyectos de refuerzo de la red
Durante el periodo analizado, Redeia destinó 1.138,9 millones a inversiones, lo que supone un 17,7 % más que en el mismo lapso de 2025. De ese total, el 96 % (1.092 millones) se canalizó directamente a la filial Red Eléctrica, impulsando la ampliación y refuerzo de la red de transporte eléctrico en territorio nacional, lo que equivale a un aumento del 19,3 % respecto al año precedente.
Interconexión España-Francia
Uno de los proyectos más emblemáticos es la interconexión eléctrica entre España y Francia a través del Golfo de Bizkaia. En 2026 se completó el tendido del 100 % de los cables submarinos en la costa vizcaína y avanzó la instalación de los cables subterráneos entre Gatika y Lemoiz, reforzando la capacidad de intercambio transfronterizo.
Enlace Península-Baleares
El segundo vínculo entre la Península y Baleares inició sus obras en octubre, con la sobresubtación del tramo final de la línea Sant Martí-Alcúdia, marcando el primer paso material para una nueva interconexión que mejorará la seguridad del suministro en las islas.
Interconexión Portugal-Galicia
En julio se puso en marcha la nueva línea de 400 kV entre Portugal y Galicia, un activo que fortalece la integración del mercado ibérico y aporta redundancia al sistema peninsular.
Otras iniciativas incluyen la puesta en servicio de la subestación de Torrejón de Velasco (400 kV) para alimentar la alta velocidad ferroviaria hacia Levante, la subestación de 220 kV en Calatorao (Zaragoza) y la ampliación de la subestación de Cerdà para la electrificación del puerto de Barcelona. Además, se prevé la incorporación de 43 puntos de evacuación de generación renovable antes de finalizar el año, y la continuación de la obra de la central hidroeléctrica de bombeo reversible de Salto de Chira, en Canarias.
Deuda, financiación y devolución a los accionistas
El vigoroso ritmo de inversión se reflejó en la deuda financiera neta, que cerró en 5.600,8 millones de euros a septiembre, un 2,3 % por encima del nivel registrado al cierre de 2025. La empresa ha mitigado parte de este incremento gracias al flujo de caja generado por sus operaciones, la emisión de un bono híbrido de 500 millones el 15 de abril y la recepción de subvenciones públicas.
En el plano de la financiación externa, el 9 de julio se formalizó un segundo tramo de 300 millones de euros dentro del acuerdo de 800 millones con el Banco Europeo de Inversiones (BEI) destinado a la interconexión con Francia, elevando el total comprometido a 700 millones.
Respecto a la política de remuneración, el consejo de administración aprobó un dividendo a cuenta de 0,204 euros por acción, que se pagará el 7 de enero de 2027. Esta distribución está alineada con el plan estratégico 2026-2029, que prevé un crecimiento anual del 2 % del dividendo hasta alcanzar 0,87 euros por acción en 2029.



