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28 octubre 2026

Encuesta muestra 22 puntos más de apoyo a fintech que a cripto

La mayoría prefiere la fintech genérica, pero el conocimiento y la confianza en cripto siguen bajos.

Encuesta muestra 22 puntos más de apoyo a fintech que a cripto

Una investigación realizada entre el 8 y el 16 de septiembre de 2026 por la firma Ipsos para la DeFi Education Foundation encuestó a 1.545 adultos de los Estados Unidos mediante el panel KnowledgePanel. Los resultados, publicados el 27 de octubre, llegan en el umbral de las elecciones de medio término, cuando la agenda política incorpora cada vez más temas vinculados a la tecnología financiera. El estudio indagó la opinión de los participantes sobre la innovación en finanzas, el blockchain, las criptomonedas y las finanzas descentralizadas (DeFi), así como sus percepciones sobre seguridad, privacidad y uso reciente de estos activos.

Una brecha de 22 puntos entre fintech y cripto

Cuando la pregunta se formuló de manera genérica –»¿Debe el candidato impulsar la próxima generación de tecnología financiera?»– el 35 % de los encuestados respondió afirmativamente. La misma muestra cayó al 13 % al incluir explícitamente los términos «blockchain, criptomonedas y DeFi». Esa diferencia de 22 puntos porcentuales subraya la influencia del lenguaje en la percepción pública y sugiere que, aunque la innovación financiera goza de aceptación, el vínculo directo con los productos cripto aún genera reservas. La periodista Eleanor Terrett describió la disparidad como un reto de branding para la industria, indicando que la forma en que se comunica el tema puede determinar su nivel de apoyo electoral.

Desconfianza en el sistema financiero tradicional y demandas de privacidad

El sondeo también reveló un descontento generalizado con la arquitectura financiera actual: solo el 19 % considera seguro el sistema actual, mientras que el 63 % opina que necesita reformas para afrontar amenazas emergentes. La privacidad financiera aparece como una prioridad; un 80 % exigió cambios que permitan mayor control sobre los datos personales, el 74 % valoró la importancia de la confidencialidad en las transacciones y el 62 % prefirió que su información permanezca oculta al efectuar operaciones. Además, el 66 % desea acceso inmediato a sus fondos en todo momento, pero solo el 49 % siente que posee un control real sobre sus activos, lo que evidencia una brecha entre expectativas y percepción de empoderamiento económico.

Conocimiento limitado y confianza escasa en las plataformas descentralizadas

El nivel de familiaridad con criptomonedas sigue bajo: apenas el 9 % se declara «muy» o «extremadamente» familiarizado, y solo el 5 % manifestó una confianza alta en los servicios basados en DeFi. A su vez, el 54 % expresó dudas acerca de la capacidad de las instituciones financieras para proteger la información frente a riesgos vinculados a la inteligencia artificial. Estas respuestas reflejan una combinación de inquietud por la seguridad de datos y una escasa exposición práctica a las tecnologías emergentes, lo que podría explicar la reluctancia a respaldar políticas específicas sobre cripto.

Adopción gradual y usos potenciales centrados en lo cotidiano

En cuanto al uso real de cripto, la proporción de adultos que alguna vez ha poseído o utilizado estas monedas subió del 18 % en 2025 al 22 % en 2026, aunque el porcentaje de usuarios activos en los últimos 12 meses se mantuvo estable en 13 %. Entre los encuestados que mostraron interés en DeFi, los casos de uso más atractivos fueron el ahorro y las transferencias domésticas dentro de EE. UU., más que la especulación o el comercio internacional. Este perfil sugiere que, si bien la adopción está en aumento, el mercado aún percibe a la tecnología como una herramienta de utilidad diaria más que como una inversión de alto riesgo.

En síntesis, la encuesta destaca una clara divergencia entre el entusiasmo por la innovación financiera en términos amplios y la reticencia cuando se menciona explícitamente el blockchain y sus derivados. Los hallazgos ponen de relieve la necesidad de educar al público sobre los beneficios concretos de la finanza descentralizada y de diseñar mensajes que resalten la seguridad y la privacidad, factores que actualmente pesan más en la decisión de los votantes que la mera mención de la tecnología.