Saltar al contenido
14 junio 2026

Cómo la escalada de las tasas de los minicréditos cambia el acceso a la liquidez inmediata

La explosión de las tasas en los minicréditos obliga a consumidores y reguladores a replantear un mercado que ofrece liquidez inmediata a un precio muy alto

Cómo la escalada de las tasas de los minicréditos cambia el acceso a la liquidez inmediata

En el mercado de préstamos de pequeña cuantía se ha producido un movimiento que preocupa tanto a asociaciones de consumidores como a reguladores. Según datos sectoriales, en 2026 se formalizaron 3.840.864 contratos de microcréditos por un volumen total de 1.236 millones de euros. Al mismo tiempo, el interés aplicado a un producto estándar —un préstamo de 300 euros con plazo de devolución de 30 días— ha alcanzado una TAE media del 4.963%, la cifra más alta desde que existen registros, según la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin).

Subida histórica de tipos y respuesta del mercado

La escalada del precio de los minicréditos ha sido vertiginosa: la TAE del ejemplo típico subió desde el 3.417% del año anterior hasta niveles próximos al 4.963%. Las entidades parecen aprovechar el periodo previo a una nueva normativa para maximizar ingresos, ofreciendo mayores importes y reduciendo plazos. El VII Barómetro de Asufin muestra que la cuantía mínima media ofrecida ha subido a 102 euros (frente a 92), y el importe máximo medio se ha incrementado hasta 1.017 euros. Al mismo tiempo, los plazos medios de devolución han caído a 12,3 días, desde los 17,2 días registrados en 2026, concentrando la oferta en operaciones de retorno inmediato.

Ejemplos y comparaciones que ilustran el coste real

Un ejemplo práctico ayuda a entender el impacto: financiarse con un minicrédito de 300 euros a 30 días puede suponer un coste para el consumidor de aproximadamente 111,42 euros, con una TAE media del 4.963,02%. Comparativamente, disponer de efectivo con una tarjeta de crédito puede costar 18,12 euros (TAE 101,89%) y financiar una compra aplazada 4,62 euros (TAE 19,97%). Es decir, el minicrédito puede ser casi 49 veces más caro que el retiro con tarjeta y hasta 249 veces más costoso que una compra financiada con tarjeta.

La reforma en trámite y las propuestas del Ejecutivo

Ante este escenario, el Consejo de Ministros aprobó en enero un anteproyecto de ley que regula los créditos al consumo, incluidos los microcréditos, las tarjetas revolving y los Préstamos rápidos en plataformas digitales. La propuesta fija un techo de interés del 4% para los créditos de alto coste y establece una comisión máxima del 5% con un límite absoluto de 30 euros. Además, la normativa impone que el coste total de un microcrédito no supere el de un préstamo a doce meses por el mismo importe y exige un periodo mínimo de devolución equivalente a al menos tres cuotas mensuales.

Propuestas concretas del ministro

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha planteado la creación de dos regímenes de costes diferenciados para los préstamos al consumo y la eliminación de los microcréditos con plazos inferiores a tres meses. Desde el Ministerio ofrecen un ejemplo para visualizar la reducción del coste: un microcrédito de 300 euros a 30 días tiene hoy un coste promedio de 103 euros; con la nueva normativa, si se impone la devolución mínima en tres meses el coste máximo sería de 40 euros, y si el consumidor decide reembolsar a los 30 días, el coste sería de 20 euros.

Consecuencias para usuarios y riesgos del mercado

Las organizaciones de consumidores advierten del efecto negativo que estos productos generan en bolsillos vulnerables. Facua recomienda no recurrir a minicréditos salvo en situaciones estrictamente necesarias y pide comprobar condiciones para evitar intereses usureros o clausulas abusivas. La concesión irresponsable puede conducir al sobreendeudamiento y agravar la vulnerabilidad de quienes buscan liquidez inmediata.

Penalizaciones por demora y prácticas comerciales

Otro punto crítico son las penalizaciones por impago: muchas entidades aplican recargos diarios elevados y cargos fijos que incrementan la deuda. Asufin recoge ejemplos de tasas de demora próximas al 0,80% diario en Vivus, 1,20% en Wandoo, 1,40% en Dineocrédito y Dinevo, y 1,49% en Loaney. A estos porcentajes se suman comisiones fijas como los 30 euros de Moneyman, hasta 60 euros en Cashper o incluso 200 euros para nuevos clientes de Quebueno, elevando sustancialmente la deuda inicial.

A pesar del encarecimiento, la demanda no se ha desplomado: en 2026 las empresas asociadas a Aemip formalizaron 3.840.864 contratos. El importe medio por préstamo ha ido descendiendo: 371 euros en 2026, 346 euros en 2026 y 322 euros en 2026, lo que confirma que estos productos sirven principalmente como puente de liquidez a corto plazo. El plazo medio de uso se sitúa en 22,57 días sin extensiones y 31,65 días si se incluyen, y la ratio de aprobación de nuevos clientes se mantiene en el 16,30%, reflejando procesos de evaluación considerados exigentes por el sector.

Autor

Anna Innocenti

Anna Innocenti recuperó para un dossier las grabaciones del pleno municipal de Verona tras una noche en el archivo; colabora en coberturas de última hora con análisis históricos y propone secciones temáticas. Licenciada en el campus veronés, participa en mesas redondas locales sobre la memoria urbana.