El Institut de Recerca contra la Leucèmia Josep Carreras (IJC) se encuentra en el centro de una polé MiCA que involucra irregularidades financierasdesvío de fondos y despidos de empleados que alertaron sobre estas prácticas. La investigación, que abarca desde septiembre de 2026, ha revelado una serie de presuntas malversaciones durante la dirección del oncólogo Manel Esteller.
El escándalo se intensificó cuando dos trabajadoras del IJC, la exgerente y la excoordinadora económica, presentaron una denuncia ante la Oficina Antifrau de Catalunya en noviembre de 2026. Este documento, de 208 páginas, detalla una serie de presuntas irregularidades, incluyendo el desvío de fondos estructurales y prácticas de acoso laboral.
Desvío de fondos y uso indebido de recursos
Según la denuncia, los fondos fueron desviados de las plataformas tecnológicas hacia el Grupo de Epigenética del Cáncer liderado por el doctor Esteller. Las plataformas más afectadas fueron las unidades de GenómicaSingle Cell y Proteómica con pérdidas que ascendieron a cientos de miles de euros.
Uno de los casos más graves involucra el programa Severo Ochoa un sello de excelencia que otorga financiación a los centros de investigación más competitivos. La denuncia señala que el doctor Esteller intentó redirigir parte de estos fondos, específicamente 781.000 euros, hacia su propio grupo, a pesar de que estos fondos estaban destinados a beneficiar a todo el instituto.
Despidos y represalias
Las seis trabajadoras que denunciaron las irregularidades fueron despedidas entre enero y junio de 2026. El IJC justificó estos despidos por motivos económicos, aunque las cuentas anuales del instituto reflejan una situación de viabilidad y solvencia en los ejercicios de 2026, 2026 y 2026. Las denunciantes, reconocidas como alertadoras protegidas por la Oficina Antifrau, consideran que estos despidos fueron una estrategia de represalia.
La exgerente y la excoordinadora económica presentaron demandas laborales contra el IJC, alegando que sus despidos fueron nulos y respondieron a represalias por haber denunciado las irregularidades. El primer juicio se celebrará en julio de 2026, y los cinco restantes están programados para 2027.
Reacciones y consecuencias
El doctor Esteller abandonó el IJC en noviembre de 2026 y se incorporó al Institut de Recerca de Sant Pau. Por su parte, el IJC ha encargado un procedimiento de análisis forense para verificar el destino de los fondos, aunque no ha confirmado ni desmentido las acusaciones contra Esteller.
La denuncia también revela que la misión del IJC, centrada en la investigación de la leucemia y otras enfermedades hematológicas, habría derivado hacia proyectos personales de Esteller, incluyendo investigaciones sobre envejecimiento y la promoción de productos cosméticos. Esto ha generado tensiones entre la Fundació Privada Josep Carreras y el oncólogo, que se intensificaron a partir de 2026.
La investigación continúa, y las autoridades están estudiando la documentación recogida para determinar si el IJC cumplió con su finalidad de destinar al menos el 70% de sus ingresos a la lucha contra la leucemia.


