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22 septiembre 2026

Divisas del campo: la demanda privada supera al Banco Central

El agro argentino genera un flujo de dólares sin precedentes, pero el Banco Central apenas interviene; descubre quién se queda con la diferencia y qué significa para la balanza comercial.

Divisas del campo: la demanda privada supera al Banco Central

En el mes de septiembre, el sector agropecuario ha convertido la venta de divisas en una verdadera maratón: cerca de US$170 millones se liquidan cada día, lo que lo posiciona como el mejor septiembre fuera de los episodios extraordinarios del «dólar soja». Esta cifra supera ampliamente la media histórica y sitúa al agro como el mayor generador de divisas del país en el periodo reciente.

Volumen récord de liquidación de dólares del agro

Los datos recopilados por analistas de Portfolio Personal inversiones indican que la producción de soja, maíz y trigo alcanzó niveles sobresalientes en el ciclo 2025/26, impulsada por el invierno más lluvioso de los últimos sesenta años. La cosecha total superó los 172,4 millones de toneladas y los precios internacionales de los granos se ubicaron en sus máximos de los últimos tres años y medio: soja +27 %, trigo +45 % y maíz +21 %.

Esta combinación de volumen y precio convierte a la campaña actual en la más valiosa en términos de exportación, con una expectativa de ingresos que podría superar los USD 42 mil millones en el ciclo 2026/27, según la Bolsa de Comercio de Rosario. Aunque la producción proyectada para ese año sea ligeramente inferior (155,8 Mt), la fortaleza de los precios mantendrá la tendencia alcista.

El sector privado se vuelve comprador dominante mientras el BCRA se retrae

Contrario a la lógica que tradicionalmente asignaba al Banco Central (BCRA) el papel de principal comprador de dólares en el mercado oficial, los números de septiembre revelan una realidad distinta. El BCRA acumuló apenas US$205 millones en compras durante todo el mes, lo que equivale a un promedio diario de US$15 millones muy por debajo de los US$170 millones que ofrece el agro.

El informe de PPI muestra que la diferencia está siendo absorbida por la demanda neta de otros sectores económicos, que alcanza aproximadamente US$154 millones por día. Este nivel representa el registro más alto desde octubre de 2025 y sitúa a la esfera privada como el verdadero destinatario de la mayor parte de las divisas generadas por el campo.

En consecuencia, el tipo de cambio oficial se ha mantenido prácticamente estable, con una variación de solo 0,4 % desde el cierre de agosto, situándose alrededor de $1.514,5. Este comportamiento resulta sorprendente dado que el índice global del dólar (DXY) ha subido un 0,8 % y monedas emergentes como el peso chileno y el peso mexicano han perdido más del 1 % frente al dólar.

Implicaciones para la balanza cambiaria

La escasa participación del BCRA no ha provocado una presión inmediata sobre la cotización, pues la absorción privada mantiene equilibrada la oferta-demanda. Sin embargo, analistas advierten que la cercanía de las elecciones legislativas y la fragilidad de las reservas netas podrían reactivar tensiones cambiarias en el corto plazo.

Proyección histórica de exportaciones agroindustriales para 2026/27

La Bolsa de Comercio de Rosario anticipa que, pese a una producción ligeramente menor, el valor de las exportaciones alcanzará los USD 42.200 millones superando el pico de 2021/22 impulsado por la guerra en Ucrania. El desglose por commodities muestra que el soyo generará aproximadamente USD 22.000 millones el maíz USD 10.100 millones (máximo histórico para este cereal) y el trigo alrededor de USD 3.500 millones.

En cuanto a los subproductos, la exportación de harina de soja alcanzará los 30,6 millones de toneladas y el aceite de soya superará los 6,2 millones de toneladas. Otros oleaginosas, como el girasol, aportarán USD 3.400 millones impulsados por una superficie sembrada récord en la última década.

Estos números sitúan a Argentina como un proveedor estable en un contexto global marcado por sequías en el hemisferio norte y conflictos logísticos. La combinación de una oferta local robusta y precios internacionales en su punto álgido garantiza que el país siga siendo un actor clave en los mercados de granos.

En síntesis, el agro está generando una corriente de dólares sin precedentes, la mayor parte de los cuales son captados por la demanda privada, mientras el Banco Central ha reducido su participación. Este escenario, sumado a la proyección de exportaciones históricas, define una nueva dinámica cambiaria que los participantes del mercado deberán vigilar de cerca.