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3 noviembre 2026

El PP culpa al Gobierno y propone reformas para el ferrocarril antes del 29-noviembre

El PP vincula la catástrofe ferroviaria con la gestión del Gobierno y plantea una agenda de seguridad antes de las elecciones

El PP culpa al Gobierno y propone reformas para el ferrocarril antes del 29-noviembre

El accidente ferroviario ocurrido en Urda, municipio de Toledo, ha cobrado al menos 69 vidas y ha convertido la campaña de las próximas elecciones generales del 29 de noviembre en un debate centrado en la gestión de infraestructuras y la responsabilidad política. El suceso, el segundo en nueve meses en la misma línea, ha puesto bajo la lupa al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y a sus principales mandatarios.

En una rueda de prensa celebrada en Génova, Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular (PP), acusó al Gobierno de una «negligencia estructural» y exigió la dimisión inmediata de Óscar Puente, titular del Ministerio de Transportes, y del presidente Pedro Sánchez. «Quien ha faltado a su deber de gestionar tiene que cargar con ello, pero también quien lo nombró y lo mantiene», afirmó Feijóo, subrayando que, de no hacerlo, los votantes lo «destituirán en las urnas».

Demandas del PP a Puente y Sánchez

Según el discurso del líder popular, la falta de renovación del sistema de seguridad ferroviaria y la continuidad de los mismos responsables que estaban al mando durante el accidente de Adamuz evidencian una «cultura de la seguridad abandonada». Feijóo describió al ministro Puente como «cobarde e inmoral» por intentar desviar la culpa a un operario de la estación de Atocha. Además, criticó la estrategia del Gobierno de consultar encuestas para decidir si cesar al ministro, señalando que «aún no se han entregado todos los cuerpos a las familias».

Propuesta de gestión ferroviaria del PP

El programa del PP incluye un plan de rescate integral para la red ferroviaria: auditoría técnica independiente, refuerzo de los departamentos de seguridad de Adif y Renfe, y una priorización presupuestaria que favorezca la conservación sobre la obra nueva. Feijóo prometió que, si acampan a La Moncloa, la «conservación tendrá prioridad sobre la inauguración de nuevas vías» y que, en caso de conflicto, se suspenderán proyectos para garantizar la seguridad de lo ya existente.

Repercusiones en la campaña electoral

Las encuestas publicadas después del siniestro muestran un repunte del PP, mientras que el PSOE, encabezado por Pedro Sánchez, ha visto debilitada su estrategia inicial, que buscaba desviar la atención de temas como la crisis de Ceuta o casos de corrupción. Sánchez, pese a la pausa en la precampaña, anunció actos en Valencia y Bilbao, asegurando que el tono de la campaña «va a cambiar».

Otros focos de tensión

Feijóo también abordó cuestiones de orden público, lamentando que comercios en distintas ciudades hayan tenido que «tapiar sus escaparates por miedo» a disturbios como los ocurridos en Barcelona y Bilbao. Además, recordó la presencia de «15.000 invasores» en Ceuta, pidiendo una gestión diplomática con Marruecos para su repatriación.

La tragedia de Urda ha transformado la contienda política en un duelo sobre la capacidad de gestión del Estado, con el PP presentándose como la opción que pondrá la seguridad ferroviaria y la responsabilidad institucional por encima de los juegos de imagen.